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Foto:  Antonio Calanni / AP

Una de cada cuatro personas padece una enfermedad mental a lo largo de su vida. En muchos casos puede superarse, pero en otros la enfermedad perdura e implica un proceso largo y doloroso, no sólo por la patología en sí misma sino por la marginación y el desprecio social que sus víctimas tienen que soportar.

En un texto publicado en El País, y firmado por los miembros del Grupo de Comunicación de Salud Mental de la Consejería de Salud de Andalucía, los especialistas señalan que la percepción social de la enfermedad mental está sesgada por el desconocimiento y la desinformación, e influye en el aislamiento de las personas que la padecen, haciéndoles creer que su enfermedad es algo de lo que no podrán sobreponerse.

“El estigma de la enfermedad mental, que se robustece con los prejuicios y causa discriminación social debe combatirse por injusta, cruel y por no tener base científica”, señala el grupo de especialistas.

Cuando una cantante como Sinead O’Connor –quien padece de transtorno bipolar– decide difundir un video en el que habla sobre lo tortuoso de lidiar con la enfermedad mental, las reacciones preocupadas, las críticas, las burlas y el debate en general no se hacen esperar.

La semana pasada (3 de agosto), la cantante irlandesa subió un video a Facebook en el que asegura estar al borde del suicidio. A lo largo de diez minutos, O’Connor da su testimonio:

“Estoy viviendo un un motel de Traveldodge, en medio de la nada, en Nueva Jersey. Estoy sola. Y no tengo a nadie en mi vida, con excepción de mi psiquiatra –el hombre más dulce del mundo, quien dice que soy una heroína– y eso es la única cosa que me mantiene viva en este momento… y es patético".

"Quiero que todos sepan lo que se siente, por eso estoy haciendo este video. La enfermedad mental es como las drogas, importa poco quién seas; y lo peor es el estigma. De repente la gente que supuestamente debería amarte y cuidarte te trata con desprecio. Es como una caza de brujas", dijo.

La cantante mencionó que su lucha contra la enfermedad no es una pelea en solitario: “Hay millones de personas afectadas por enfermedades mentales. Soy una pequeña mujer que ha ido de un lado a otro por el mundo, sola, durante los últimos dos años”.

En 2016, la cantante de 50 años hizo una llamada a un familiar en Irlanda para despedirse, asegurándole que estaba a punto de arrojarse de un puente en la ciudad de Chicago. La policía inició la investigación, pero horas más tarde, cuando O’Connor actualizó sus redes sociales, confirmaron que se encontraba a salvo.

Un año antes se había desatado una alarma parecida cuando publicó un mensaje en Facebook diciendo que había tomado una sobredosis. En esa ocasión, la policía de Dublín logró localizarla en un hotel y la trasladó a un hospital de la capital irlandesa.

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