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Brazil Carnival Women

La violencia de género en Brasil es aterradora. Y en días de carnaval las cosas se ponen peor. De acuerdo con el informe de 2016 del Forum Brasileño de Seguridad Pública, citado por El Español, una mujer fue asesinada cada dos horas ese año. Y en el transcurso de esas dos horas, diez mujeres fueron violadas.

El mismo reporte indica que durante los días de carnaval, una mujer fue agredida cada tres minutos. Los tumultos parecen ser un entorno que los acosadores aprovechan para hacer comentarios irrespetuosos y asediar de algún modo a las mujeres a su alrededor.

Pero ellas se han organizado para poner un alto a esta situación. Por ello, las fiestas feministas se han puesto de moda en Brasil. Estos encuentros callejeros, reporta Billboard, presentan un cartel conformado únicamente por artistas mujeres, y en ellos se venden camisas, pins y toda clase de accesorios con leyendas como “Mis pechos, mis reglas”, entre otras frases alusivas a las campañas contra el acoso.

Brasil es el país con la tasa de homicidios más alta para las mujeres. Y a pesar de que el machismo y la desigualdad de género aún están muy arraigados, este tipo de iniciativas son muestras de que las mujeres están trabajando en colectivo para cambiar el rumbo.

Si el carnaval representa un momento álgido en el que se desata el machismo callejero, diversas organizaciones feministas han preferido ver la crisis como una oportunidad. En estas fiestas masivas se ha abierto un diálogo público en busca de soluciones para acabar con el problema.

Una de las organizadoras de estas fiestas, consultada por Billboard, dijo: “El carnaval es un buen momento para enfocarse en combatir el acoso porque obliga a exigir respeto entre los asistentes quienes en su mayoría –y debido al calor de la temporada– llevan ropa ligera”.

Algo que los hombres deben entender, explica Debora Thome, fundadora de la fiesta callejera Mulheres Rodadas (Mujeres que salen adelante) es que “una mujer puede estar desnuda en la calle y nadie debe tocarla".

Aunque oficialmente el carnaval de Río dura cinco días, en realidad se trata de una fiesta que se extiende a lo largo del mes. Es, pues, un periodo muy conveniente para organizar espacios de reflexión sobre los grandes pendientes que la sociedad brasileña tiene con las mujeres.

Son eventos masivos que abarcan todo el país. En una de estas fiestas las mujeres se disfrazan de los animales o de las formas como las han insultado en las calles: vacas, pirañas, gallinas y cobras, entre otros.

Falta un largo camino por recorrer. Muchas mujeres prefieren no denunciar las situaciones de acoso porque temen enfrentarse al laberinto burocrático de las instituciones locales. A pesar de esto, la policía de Brasil sigue alentando a las víctimas a no quedarse calladas.

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