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Iran Telegram

En Irán, las mujeres tienen prohibido bailar frente a los hombres, a menos que estos sean familiares cercanos. Muchas de ellas habían pasado por alto que Instagram no era una excepción a esta norma.

La policía empezó cerrando cuentas argumentando que se trataba de “contenidos obscenos”, esto es: mujeres bailando. Pero hace unos meses llevaron la censura a otro nivel y las autoridades encarcelaron a varias instructoras de baile que habían violado las reglas.

De acuerdo con El País, una de ellas pagó una fianza y logró salir de Irán. Pero el viernes pasado, la televisión estatal transmitió un programa en el que jóvenes y adolescentes confiesan que suben videos y fotos de sus bailes para ganar seguidores en Instagram. Algunas de estas cuentan tenían alrededor de 70 mil seguidores.

El hecho de que el gobierno iraní haya obligado a estas jóvenes a hacer este tipo de confesiones después de detenerlas ha provocado fuertes críticas en distintos ámbitos del país.

Lo que muchos ciudadanos reclaman es que, en lugar de estar pidiendo a quienes bailan que presenten una especie de disculpa pública, los funcionarios deberían concentrar sus esfuerzos en buscar un salida a la debacle económica que atraviesa el país, así como tomar las medidas necesarias para combatir los alarmantes niveles de corrupción.

En uno de los videos se ve a una mujer llorando y diciendo que baila porque le gusta, y que nunca pensó que iría presa. Las muestras de solidaridad hacia esta chica se han vuelto tendencia en el país, además del hashtag #BailarNoEsUnCrimen, que llama a los usuarios a subir un video en el que aparezcan bailando para oponerse a estas medidas.

Los críticos de esta política dicen que las medidas regulatorias de los medios de comunicación llevan tiempo yendo en caída libre, y esta decisión es uno más de los síntomas de lo que está ocurriendo. Del lado opuesto está la Policía Cibernética de Teherán, que justifica su decisión argumentando que es la manera de “combatir la corrupción moral”.

Y también están los extremos. Según La Nación, el líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Khamenei, se ha referido en numerosas ocasiones a los sitios web en general como algo parecido a un caballo de Troya de la cultura y los valores occidentales.

Los usuarios de redes sociales en Irán han señalado que muchas figuras relevantes del mundo islámico se han visto envueltas en casos de corrupción e incluso en escandalosos casos de violación de menores, sin embargo, ninguno de ellos ha terminado en la cárcel.

Sobre este caso, The Washington Post publicó que, aunque el presidente Hassan Rohani ha indicado que busca estar a favor de la apertura del Internet, conseguir que las leyes se cumplan depende de la judicatura, un consejo controlado por religiosos de línea dura.

Con las medidas que se han tomado en este caso, todo apunta a que en las semanas próximas, Instagram será censurado en Irán.

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