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Adele poses in the press room with the awards for album of the year for "25", song of the year for "Hello", record of the year for "Hello", best pop solo performance for "Hello", and best pop vocal album for "25" at the 59th annual Grammy Awards at the Staples Center on Sunday, Feb. 12, 2017, in Los Angeles. (Photo by Chris Pizzello/Invision/AP)

Los Grammys han sido una porquería desde hace décadas, pero la óptica de esta porquería ha empeorado significativamente en los años recientes. Cualquiera que haya visto los Grammys en esta década, debe estar acostumbrado a ver cómo un disco que ha sido nombrado más relevante culturalmente, más transgresivo y en muchos casos simplemente mejor, perder contra un disco más exitoso comercialmente o de cierta forma más seguro. Sentimos una familiaridad dolorosa en el momento en el que Adele le ganó a Beyoncé en cada una de las categorías principales del show de este año, pero antes de eso estuvo Frank Ocean perdiendo contra Mumford and Sons, Kendrick Lamar cayendo frente a Taylor Swift y Beyoncé perdiendo contra Beck. Esta molestia, sin embargo, es diferente de lo que sentimos cuando Blood Sweat & Tears le ganó el premio de Álbum del Año a Abbey Road de The Beatles en 1969.

Justo después de los Grammys de este año, el presidente de la Academia de Grabación Neil Portnow le dijo a Pitchfork que él no cree que haya “ningún tipo de problema de raza” y que él no ve a la Academia necesitando un ajuste de diversidad similar al que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas tuvo que tener después del fenómeno de #OscarsSoWhite en las redes sociales. Sin embargo, ahora los Grammys parecen estar atendiendo sus problemas de diversidad sin tomarse la molestia de cambiar a los miembros de la Academia.

La semana pasada, la Academia de Grabación anunció unos cuantos cambios de procedimiento que son claves. Los escritores ahora podrán recibir el premio de Álbum del Año, los 13,000 miembros de la Academia pueden votar online y los comités ahora van a revisar las nominaciones de las categorías de rap (junto con instrumental contemporáneo y new age) para eliminar “el potencial de un sesgo de popularidad que ponga en desventaja a los artistas emergentes, a la música independiente y a los discos que se editan en un momento tardío del año”.

Portnow podrá decir que los Grammys no tienen un problema de raza, pero estos nuevos ajustes admiten que hay una serie de problemas con la edad, relevancia y compromiso de esta entrega de premios. Tomando en cuenta que el año pasado se aceptaron los lanzamientos que se hicieron sólo para streaming y que, por lo tanto, son independientes, el comité que hace las nominaciones de rap tendría que ayudar a reconocer a los artistas que evitan a las grandes disqueras y evitar, por decir algo, nominar el último álbum de Wiz Khalifa. Pero los Grammys siguen siendo los Grammys, y para que un artista que no esté firmado con una disquera y que sólo tenga su música en SoundCloud sea ha reconocido como Chance the Rapper lo fue este año, se necesitaría una oleada de popularidad muy grande, y probablemente tome varios años que estos premios empiecen a entender realmente cómo funciona la cultura. En otras palabras, que no te sorprenda que Lil Uzi Vert consiga una nominación para Mejor Artista Nuevo en 2019.

Hay que reconocer que los Grammys están trabajando para involucrar a más voces jóvenes. El SVP de la Academia de Grabación Bill Freimuth le dijo a Billboard que el cambio a las votaciones online busca aumentar la participación de los artistas más jóvenes, que aparentemente no están votando para los premios Grammy porque el correo físico y los millennials no se entienden bien.

Freimuth, al parecer, piensa que enviar por correo un voto es simplemente demasiado difícil para los artistas que están de gira. “Cuando conocí a los votantes más jóvenes y hablé con ellos sobre la necesidad de que los votos fueran enviados por correo, recibí caras largas y suspiros negativos”, le dijo a Billboard.

Pero, ¿lograrán estas tácticas incluyentes evitar que tengamos otra desilusión respecto a la categoría de Álbum del Año? Por sí solas, parece poco probable; la cosa es que los comités de revisión que los Grammys acaban de añadir para las categorías de rap llevan operando para la categoría de Álbum del Año y todas las otras categorías principales desde 1989, después de que hubo una gran decepción en la categoría de Rock Pesado en 1988. Cómo lo describió Rolling Stone justo después de los premios de este año:

Los Grammys tienen un panel que opera después de las nominaciones que está diseñado para evitar errores penosos como la victoria de Jethro Tull sobre Metallica en la Famosa Decepción del Rock Pesado de 1988. Pero, ¿darle el premio de Álbum del Año a Adele? Esto parece caer cómodamente en la categoría de “no errores”.

Desde luego, que Adele que haya ganado por 25 no es algo que veremos en retrospectiva como una vergüenza histórica, así como vimos el apologético texto de victoria de Macklemore, pero si seguimos teniendo a una serie de discos pop blandos ganando todos los trofeos y si todos sus creadores siguen pidiendo disculpas cuando los aceptan, entonces podemos hablar de que habría un cambio de la categoría de “no errores” hacia la de “errores”.

El que estos comités de revisión hayan existido desde hace tanto tiempo, parece indicar que los Grammys todavía no están realmente corrigiendo su rumbo. Aún cuando presumen tener nominados significativamente más diversos, los Grammys son como los Óscar, pero donde La La Land le gana a Moonlight 9 de cada 10 veces. Algo va a cambiar eventualmente, pero no creo que tener una ronda más de cambio de reglas vaya realmente a hacer la diferencia.

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