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Foto: Natasha Pisarenko / AP

La pregunta se ha vuelto frecuente entre periodistas al entrevistar a músicos de casi cualquier género: “¿cuál es su opinión de “Despacito” y del reggaeton en general?” Por repetitivo y chocante que les pueda parecer, saben que en este momento se trata de una conversación inevitable: la canción lleva nueve semanas encabezando la lista de Billboard y los éxitos de Daddy Yankee son escuchados 45 millones de veces al mes en Spotify.

Lee: Despacito, el éxito latino de la década.

En el reinado del reggaeton todos parecen obligados a tener una opinión al respecto. Pero son pocos quienes se atreven a mostrar una postura clara. Pablo Milanés es uno de ellos.

A la pregunta sobre el éxito de “Despacito” en una entrevista reciente con ABC durante una gira por España respondió:

“Me parece una lástima que la conquista del mercado estadounidense no haya sido con otro género y con otra canción. 'Despacito' me parece un atraso extraordinario para la música latina. La música es un negocio, ya no tiene nada de iniciativa cultural ni de iniciativa progresista. Hay tantos compositores buenos en la calle y, sin embargo, lo más fácil, lo más grosero, lo superficial es lo que se ha impuesto, desgraciadamente”.

Con un tono casi igual de severo para referirse al tema en una entrevista con EFE, el músico panameño Rubén Blades dijo:

"Hay ignorantes que utilizan un género musical para expresar su ignorancia. El reggaeton también puede ser utilizado para denunciar la agresión contra la mujer. Lo que está haciendo hoy René Pérez (Residente) no tiene que ver con lo que hace Maluma".

Si hubiera que marcar una línea entre un tipo de reggaeton basurífero y desechable y otro más creativo y con características que lo harán perdurar, sería imposible colocar a figuras del calibre de Residente o Don Omar al lado de CD9 o Mario Bautista. Es decir, quienes han contribuido a la evolución del género versus los incontables oportunistas que de un día para otro anuncian su incursión en el mismo.

Al respecto, Residente comentó hoy (14 de julio), en una entrevista previa a su participación en el festival La Mar de Músicas de Cartagena, que “el reggaeton le gusta si es inteligente, está chévere y tiene buena letra, algo que no pasa mucho”.

Desde su punto de vista, hay cosas rescatables dentro del reggaeton, pero quienes tienen una postura más crítica consideran que es el propio género el que carece de cualquier valor. Así lo señaló Pablo Milanés en su reciente visita a México:

“El reggaeton me parece asqueroso. No tiene ningún valor musical, ni poético, ni orquestal, ni nada. Me parece que su valor es nulo, y no sólo el de ese ritmo, sino el de la música que se está escuchando porque hay una gran falta de valores”, dijo.

Y aunque el reggaeton esté generando puntos de vista que tienden a polarizarse, es sólo a través de una discusión abierta y tolerante como podremos llegar a tener claridad sobre cuál será la repercusión de este género en el largo plazo.

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