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Germany Auschwitz Rap

En días recientes el rap en Europa –concretamente en Alemania y España– ha ocupado un lugar central en la discusión sobre el derecho a la libertad de expresión.

Por un lado, en Berlín, el premio Echo (un premio musical alemán entregado anualmente a los artistas con más éxitos de ventas a nivel nacional) fue concedido a dos raperos cuyas letras resultan ofensivas para las víctimas del Holocausto.

Mientras tanto, en España, el rapero Valtonyc, cuyas rimas le han valido una sentencia de cárcel de tres años y medio por el Tribunal Supremo Español, ofreció una conferencia el jueves (12 de abril) en el marco de una semana de reflexión sobre la libertad de expresión.

De acuerdo con Billboard, en este espacio, Valtonyc hizo un comentario no sólo acerca de su caso, sino sobre la censura punitiva que las autoridades españolas impusieron recientemente a artistas, usuarios de redes sociales, editores e incluso contra un espectáculo de marionetas.

En todos estos casos los acusados tenían la opción de ofrecer disculpas para que sus sentencias les fueran perdonadas, pero los otros artistas y el rapero declinaron esta oferta de los jueces.

Valtonyc, cuyo verdadero nombre es José Miguel Arenas Beltrán, fue acusado de incitar al terrorismo y de insultar al rey de España y otros miembros de la familia real en canciones publicadas en YouTube. Este señalamiento se basó en una ley que entró en vigor en España en 2015 y que limita la libertad de expresión, prohíbe reuniones masivas y otorga multas por hacer protestas y comentarios en redes sociales. El Estado justificó todas estas medidas “para luchar contra el terrorismo”.

El caso de Berlín
Retomando el caso de los raperos en Alemania, numerosas voces se mostraron críticas ante el reconocimiento otorgado a los raperos Farid Bang y Kollegah, en cuyo álbum Jung, brutal, gutaussehend 3 se incluyen dos temas antisemitas que, de acuerdo con La Jornada, dicen: "mi cuerpo está tan marcado como el de un interno de Auschwitz" y "Haz otra vez un Holocausto, ven con el (coctel) molotov".

Para algunos miembros del gobierno de Angela Merkel este tipo de provocaciones antisemitas no deberían ser premiadas, pues son simplemente repugnantes. Y el timing no pudo haber sido peor: justo el día de la ceremonia de entrega del Echo tuvo lugar el Día de Recuerdo del Holocausto, en el que Israel detiene por dos minutos toda actividad laboral en recuerdo a las seis millones de víctimas de esta gran matanza.

El más enojado de todos fue el ministro de Exteriores de Alemania, el socialdemócrata Heiko Maas, quien dijo que se trataba de una situación vergonzosa para el país.

En su reacción ante las críticas, y reconocimiento de su grave error, la presidenta de la Federación Alemana de la Industria de la Música dijo que a partir de ahora se revisará el premio en su conjunto, lo que incluye un análisis integral y la reestructuración de los mecanismos de nominación y adjudicación del galardón.

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