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(Photo by Mauricio Santana/Getty Images)

The Chainsmokers, de forma muy similar al tipo que llega a la fiesta con su playera de cuello redondo ya manchada de Four Loko y una bolsita de coca en el bolsillo trasero, no parecen estar dispuestos a dejarnos en paz. Ha habido un par de ocasiones cuando pareció que lo lograríamos, como cuando la chirriante canción-parodia "#SELFIE" amenazó con ser su único hit de 2014 (y cuando sometieron al poco público de American Idol que quedaba a escucharla). Pero luego vino su presentación en los VMA. Y el show en SNL. Y la entrevista con Billboard en la que admitieron que se medían los penes, literalmente. No sé cuántas vidas han gastado ya estos muchachos, pero tienen que estar acercándose a la novena. Son los villanos del pop que merecemos en este momento.

Después de entrar al chart de esta semana, The Chainsmokers alcanzaron una una peculiar victoria que marca su reinado del terror. Billboard reporta que el dúo ha estado oficialmente 52 semanas consecutivas en el Top 10 de la lista Hot 100 (con "Don't Let Me Down", "Closer", "Paris" y "Something Just Like This"). Las filas de los que han logrado esto son delgadas: sólo la reina Katy Perry ha logrado el hito del año entero, consiguiendo una racha de 69 semanas consecutivas en 2010-11. Drake casi lo logra, surfeando la ola de "Hotline Bling" y "One Dance", pero se quedó corto, únicamente alcanzando las 51 semanas.

Entonces, ¿cómo mierda llegamos a esto? Hay muchas analogías flojas que podrías trazar sobre el similar atractivo que tienen Andrew Taggart, Alex Pall y el presidente estadounidense número 45: la misoginia casual, un resurgimiento inesperado después de haber pasado mucho tiempo fuera de los reflectores y una total negativa a ser hundidos por acciones descalificadoras. Sin embargo, es más útil analizar lo que pasó entre "#SELFIE" y este logro histórico.

En junio de 2015 sacaron el EP Bouquet, que trazaba el anteproyecto del año que han tenido los Chainsmokers. Era una colección de EDM anónimo y atontado con colaboraciones de vocalistas en su mayoría desconocidos, siguiendo la línea de muchos de sus éxitos anteriores. El salto de "#SELFIE" a Bouquet fue el equivalente a cambiarte una blusa sin mangas por una playera, o como estos muchachos lo describieron en la entrevista con Billboard: “Es como si LMFAO hubiera empezado a hacer…” empieza Pall, y Taggart complementa: “...la música más enferma y hubieran dejado de vestirse como idiotas”. Esto no era música seria, pero estaban empezando a acercarse a lo que realmente era su ambición en la música pop, puliendo las tendencias del hype del EDM. Esto empezó con "Roses", que debutó en el Hot 100 más de cuatro meses antes de su salida oficial, y que alcanzó el Top 10 en febrero.

De ahí han ido escalando hasta el lugar en que nos encontramos ahora, empezando con la llegada de "Don't Let Me Down"' al Top 10 en mayo. Independientemente de si amas u odias sus descaradas payasadas de chicos de fraternidad, hay que admitir que The Chainsmokers son compositores experimentados, hombres de negocios y artistas que han sido lo suficientemente progresistas y retrógradas a la vez como para aprovechar sus oportunidades. (Renuncia de responsabilidad: “Paris” es medio buena… pero sólo al nivel de un lado-B descafeinado de The 1975.) Ya que se les está comparando con el más grande saco de boxeo de la música y que editaron uno de los lanzamientos con peores reseñas del año, creemos que su momento va a pasar. Pero tal vez no pase pronto. Mientras tanto, conformemonos con darles clases de ortografía:

You're welcome, Chainsmockers. pic.twitter.com/sDepZEcu71 — Sean Gentille (@seangentille) April 23, 2017

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