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Lorde

La 60ª edición de los Premios Grammy 2018 se celebró la noche del domingo (28 de enero) en el Madison Square Garden de Nueva York. La entrega, presentada por el actor James Corden, tuvo como principal protagonista a Bruno Mars, quien se quedó con seis reconocimientos.

Fue una ceremonia en la que la Academia buscó reivindicarse ante la presión general. Esta vez, mucho más que en años anteriores, tuvo una lista de nominados más diversa y plural, al tomar en cuenta a minorías raciales o étnicas.

Lee: Estos fueron los momentos más destacados de los Grammy 2018.

Pero a sesenta años de reconocer a lo mejor de la música en Estados Unidos, los Grammy aún quedan mucho a deber en lo que respecta al enaltecimiento del talento femenino.

De acuerdo con Noisey, había grandes expectativas ante las nominaciones de SZA, Lady Gaga y Lorde en distintas categorías, pero al final, sólo una artista femenina, Alessia Cara, triunfó en la categoría de Mejor Artista Nuevo.

Sólo una. En toda la noche.

Y no se trata de algo que haya resultado evidente solo en esta entrega. La exclusión de las mujeres en la industria de la música se da de manera sistemática; así lo demostró el estudio publicado la semana pasada (25 de enero) por la Universidad de California, el cual reveló que más del 90% de los nominados en la historia del Grammy son hombres.

En un intento por mostrarse solidarios con la comunidad de artistas mujeres, los organizadores del evento concedieron un espacio a Kesha, quien interpretó su canción “Praying” al lado de Cyndi Lauper, Camila Cabello, Bebe Rexha, Andra Day, entre otras cantantes. Además, fue la encargada de alzar la voz a favor de movimientos contra el abuso sexual en Estados Unidos como #MeToo y #TimesUp.

En oposición a esa actitud solidaria, el Grammy falló al no permitir que Lorde presentara un show en solitario –al igual que el resto de los artistas hombres nominados a Disco del Año.

Lo grave es que ni siquiera le comunicaron que su show formaría parte del homenaje a Tom Petty, por lo que la cantante neozelandesa prefirió cancelar el concierto que ofrecería durante la gala, reportó Variety.

Una respuesta rápida a las críticas por la ausencia de mujeres podría apuntar que quizás, simplemente, se premió a los mejores y, quizás, simplemente, en 2017 las mujeres no hicieron los mejores discos.

Sin duda, es una salida simplista para evadir el tema pues, tal como subraya Noisey, SZA y Lorde hicieron dos de los mejores álbumes del año, los cuales fueron aclamados por la crítica y muy bien recibidos por sus fans.

Aceptar la ausencia de mujeres en la edición 2018 de los premios más importantes de la música implicaría aceptar que, desde 1959, sólo 21% de ellas merecía una nominación al Grammy.

Pensar que se trata de algo sin mayor relevancia equivaldría a aceptar que desde 1959 sólo 23% de las mujeres en la música merecían ser reconocidas.

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