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La banda sonora de Lady Gaga y Bradley Cooper, A Star Is Born, acaba de cerrar su tercera semana en el número uno de la lista de ventas Billboard 200. De acuerdo con Nielsen Music, el álbum de la película vendió 109 mil unidades en la semana que concluyó el 25 de octubre. De este número, 61 mil fueron ventas de álbumes físicos.

Ningún sountrack había logrado esto en diez años. Sólo High School Musical 2 se mantuvo en el top durante cuatro semanas, por allá de 2007. Ante el gran éxito de ventas que el álbum ha tenido en Estados Unidos, nos preguntamos cuál ha sido la fórmula para haberlo logrado.

Comencemos...

Lo interesante es que en la banda sonora de A Star is Born hay una narración que refleja la historia que se cuenta en la película. El disco incluye diálogos de la cinta que se intercalan con las canciones, y así es como en total conforman 34 tracks. De esta manera, el disco consigue ser atractivo para quienes lo escuchan hasta que pueden ver nuevamente la película y redescubrir esos diálogos destacados.

Incluso si se descartan los diálogos, al tratarse de un musical, los tracks de canciones completas siguen una secuencia acorde a la trama de A Star Is Born: primero están las canciones con un sonido más emparentado con el estilo americana, interpretados por el personaje de Cooper. Luego se integran los duetos con Lady Gaga -los cuales van reflejando la intensa etapa de enamoramiento entre Jackson y Ally-, para después inclinarse hacia un sonido más pop, que recuerda a la etapa más conflictiva de su relación. Por último, llegamos al tema "I'll Never Love Again", canción que musicaliza el momento crucial y más desgarrador en su historia de amor.

Para lograr definir estas etapas, Cooper contó con el apoyo de Lukas Nelson, cantante, guitarrista e hijo del icono de la música country, Willie Nelson. Es él quien toca en el grunge "Black Eyes", mientras que Jason Isbell, el cantante y guitarrista, antiguo miembro de Drive-By Truckers, contribuye al sonido de americana en el tema "Maybe It's Time".

En lo que respecta a las canciones pop, Gaga recurrió a sus colaboradores habituales, como Mark Ronson, Nick Monson y DJ White Shadow. Además, volvió a trabajar con Diane Warren y Hillary Lindsey, escritoras de los éxitos “Til It Happens to You” y “Million Reasons”, respectivamente.

Algo que también fue súper importante es el hecho de que, una vez confirmado como director y protagonista de la película, Bradley Cooper pasó dos años y medio tomando clases de canto y pensando en qué tipo de música tocaría su personaje. Fue así como surgió la idea de la banda sonora como “una evolución similar a una historia, en la que las letras se relacionan directamente con las esperanzas y preocupaciones de los personajes”, explicó.

También habría que tomar en cuenta que la interpretación del actor, y el matiz áspero que escuchamos en su voz, fue formidable. ¿Quién pensaría que Cooper era capaz de cantar así? (No importa que haya usado Auto-Tune, si es que lo hizo). Por su parte, Gaga logró sorprender con la intensidad y emoción que puso en cada canción. De igual forma pudimos disfrutar de tonalidades y técnicas que no usa con frecuencia en sus éxitos mainstream como podrían ser "Poker Face" o "Born This Way".

Y claro que la composición de las letras ayudó. Los tracks más memorables de la cinta como "Maybe It's Time", "Shallow", "Music To My Eyes", "Always Remember Us This Way", "I Don't Know What Love Is" y "Is That Alright?"; son románticos, nostálgicos y relatan aspectos íntimos e introspectivos de ambos personajes, tal como lo había imaginado su director.

Lee: Así es como Lady Gaga y Bradley Cooper filmaron escenas en Coachella y Glastonbury para A Star is Born.

Por último, para recordar una vez más el conmovedor final de la peli, te dejamos el video oficial de “I’ll Never Love Again”.

¿Tú por qué crees que el soundtrack tuvo tanto éxito?


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