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Foto: J Pat Carter / AP

Sí, la música latina es motivo de orgullo en 2017. A pesar de ser criticado por un sector políticamente correcto, el reggaetón es el género musical más popular en un mundo gobernado por dictadores que hablan con pájaros, hombres obsesionados con las armas nucleares y narcisistas impulsivos que suben y bajan el dólar a costa de un tuit.

“Despacito”, tema de Luis Fonsi y Daddy Yankee, se ha convertido en una canción que ha rebasado las barreras culturales, lingüísticas y sociales como ninguna otra en décadas recientes.

Su éxito se refleja en los números: Más de tres millones de reproducciones en Youtube -superando a “Gangnam Style” como el video más visto en la historia de Youtube- y permanecer por más de 16 semanas en la lista Hot 100 de Billboard alcanzando a Mariah Carey con “One Sweet Day”. Además, es la primera canción de su tipo en colocarse en lo más alto de la lista desde "Macarena" en 1996.

El tema ha logrado posicionar al sonido latino como una bandera que ha unido a personas de distintas nacionalidades, estatus económico, edades e ideologías. Pero, detrás de todo fenómeno queda siempre la pregunta: ¿cuáles son las razones de su permanencia en la memoria colectiva?

A continuación, te presentamos las razones del éxito y todo lo que debes de saber sobre “Despacito”:

Composición musical

Desde la década de los noventa, en Estados Unidos existió una generación que se colocó dentro de las listas del pop con música latina. Dos momentos que han sobresalido fueron responsabilidad del talentoso Ricky Martin con “Livin La Vida Loca” y de la reina Selena con el tex-mex de su “Amor Prohibido”. El ritmo, la melodía y las letras suelen remitir a un constante juego simbólico entre una vida llena de excesos, mujeres despampanantes y un movimiento de cadera casi involuntario.

Los encargados de migrar esta imagen sonora al país de Trump crearon una fórmula de éxito precedida por varios trabajos en la música mexicana. Sus artífices son compositores como Erika Ender (coautora de “Despacito”) quien trabajó previamente con Los Tigres del Norte y se llevó un Grammy Latino por la canción “Ataúd” y ha atrapado miles de oídos con sus composiciones con artistas como Chayanne y la inmortal Gloria Trevi.

¿Coincidencia? No. La receta secreta de los que se encuentran tras bambalinas de los éxitos de reggaetón en EUA repite un patrón (lógico para algunos) que convierte a una partitura en un tarareo incesante de los escuchas: ritmo similar, melodía provocativa y una pausa invariable en el fraseo: “Des-pa-cito”. Sumado a esto, se encuentra el estilo mercantil que se produce con cada canción de reggaetón en la métrica de las canciones.

La concepción de estos temas también contiene una progresión de acordes conocida como IV-V-IV, que puede ubicarse en miles de canciones; desde “Blue Moon” de Elvis Presley pasando por “Zombie” de The Cranberries, hasta los soundtracks más épicos de los últimos años en películas heroicas como Piratas del Caribe, Avengers, X-Men Origins e incluso Star Trek.

La producción masiva de reggaeton en Norteamérica

Desde los años noventa, los ritmos tropicales creados con un sonido proveniente de los barrios latinos comenzaba a sembrar los primeras simientes del reggaetón. Con “Gasolina”, Daddy Yankee se acercó a los oídos anglosajones y les mostró una nueva forma de pensar el baile y la convivencia con los mismos migrantes y personas ajenas a su color e ideología. Posteriormente, Don Omar abrió un camino estrecho hacia una producción en masa del baile con “Danza Kuduro” en 2010.

Tan sólo por debajo del hip hop, el reggaetón migró de las calles a la radio a través de un pegajoso ritmo que si bien cercano al pop, fue amigable con las caderas de los intransigentes anglos. Además, mostraba una estereotípica imagen del latino adinerado y mujeriego, un imaginario ideal para aquellos que escapan de una realidad donde Justin Bieber, Taylor Swift y Katy Perry dominan el terreno de juego.

Actualmente, J-Balvin, Maluma y Daddy Yankee figuran como los grandes de un movimiento latinoamericano nunca antes visto en la música.

El internet como canal de comunicación hacia el mundo

Sumado al reflejo cultural y artístico actuales, “Despacito” llegó en una época donde el internet es la plataforma de comunicación más grande. Desde Youtube hasta Spotify y Apple Music, la reproducción de música está disponible para escucharse en cualquier momento. Sólo se necesita llevar un smartphone a una fiesta para darle play a una canción reciente y las vibraciones hacen el trabajo por sí mismo.

El fenómeno de internet en la música popular se ve caracterizado por la misma audiencia en su gusto musical, sin imposiciones o proyectos musicales creados por grandes empresas que crean un camino de popularidad a artistas como Miley Cyrus o Jonas Brothers. Basta con escuchar las letras de Kendrick Lamar o las infinitas imitaciones de “Despacito” para descubrir qué es lo más cercano a nosotros en este lado del mundo.

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