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La semana pasada, Robert Plant -exvocalista de Led Zeppelin- estrenó su onceavo álbum como solista. Con poderío, el músico británico aparece en la portada del disco mostrando por qué fue uno de los cantantes de rock más destacados de toda una generación. Han pasado 37 años de la separación de la banda que lo colocó en la cima del mundo y hoy, sigue con el alma viva a los 69 años de edad.

Durante las cuatro décadas que ha sobrevivido sin Led Zeppelin, Robert no ha necesitado de la banda para demostrar su talento. Después de la muerte de John Bonham y sufrir de las adicciones de su compañero, Jimmy Page, Plant no se detuvo. Cuenta con una discografía por demás interesante.

En la década de los ochenta, el cantante se sumó a las estaciones de radio junto a artistas como a Genesis, Dire Straits y The Police dentro del movimiento musical denominado New Wave. En los álbumes Pictures at Eleven (1982), The Principle Of Moments (1983), Shaken And Stirred (1985) incluyó una carga extra de sintetizadores para darle un giro al estilo musical con el que concluyó su paso por Zeppelin. El sonido de músicos como Robert Palmer contagiaron de su esencia algunos de estos trabajos y posteriores como en Now And Zen (1988), Manic Nirvana (1990) y Fate Of Nations (1993).

A lo largo de su discografía ha tocado con bandas como The Sensational Space Shifters y Band Of The Joy, con las que ha podido exponer su influencia por la música oriental, el country y el bluegrass. En números, la canción más escuchada de Robert Plant como solista es “Other Arms” que permaneció en la cima de la categoria Mainstream Rock durante 21 semanas en 1983. Con Raising Sand, Robert Plant ganó un grammy por disco del año en 2009 y Mejor Álbum Contemporáneo de Folk.

Siguiendo este camino del éxito, Plant regresó a su país natal en 2012 y se reunió de nueva cuenta con algunos de los miembros de The Sensational Space Shifters, con quienes grabó Dreamland (2002) y Mighty ReArranger (2005). En 2014, lanzó Lullaby and... The Ceaseless Roar, un álbum que mostró la supervivencia del ícono inglés mostrando el contexto digital y abrumador que comenzaba a tener un auge importante a mediados de 2010.

A lo largo de su historia como músico cuenta con interesantes proyectos como The Honeydrippers, una banda que hizo en 1984 de la mano de su excompañero Jimmy Page y Jeff Beck, reconocido guitarrista de los años sesenta, y hasta Nile Rodgers, quien tocó para David Bowie y Chic.

Para grabar Carry Fire, su nueva producción discográfica, Plant se hizo consciente de lo mucho que le había afectado vivir en Texas y separarse de Inglaterra. En una entrevista para The New York Times, su guitarrista Justin Adams dice que explicarles a algunos fanáticos y seguidores no es fácil porque a Plant "le gusta el blues pero también los sonidos paquistaníes"."No hay un interés geográfico en la música, se trata simplemente de transportar al escucha a otro lugar".

Además, en el álbum participa el tecladista John Baggott, un instrumentista que ha tocado con figuras memorables del trip hop como Massive Attack y Tricky, lo cual le brinda un sonido que va desde lo análogo a lo digital y refleja la evolución de un cantante multifacético que puede aferrarse a vivir en la época de Trump y "Despacito".

En una reciente entrevista, Robert Plant describe su vida como un "guardarropa lleno de cambios de personalidad". "Esto no es una carrera. Es un conjunto de regalos y experiencias memorables. Si voy a escribir algunas canciones de tres o cuatro minutos, tiene que ser lo que está sucediendo en mí y alrededor de mí. He intentado muchas apariencias como hombre y ha sido como tener un guardarropa lleno de cambios de personalidad".

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