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Conciliar el sueño y lograr un descanso efectivo se hace cada vez más difícil en las urbes. En México, el insomnio afecta 18.8 por ciento de la población según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (Ensanut MC) publicada por el sitio web Sin Embargo.

Algunos prefieren leer, otros escribir o hacer alguna actividad distractora para que el sueño llegue, otros prefieren medicarse. La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos (NSF) señala que entre las distintas costumbres que usamos para conciliar el sueño, escuchar música es uno de los ejercicios más convenientes.

“La música es mucho más que algo agradable de escuchar" cita El País en un artículo donde la NSF destaca que esta "tiene un efecto directo en el sistema nervioso parasimpático”, aquel que se encarga de ralentizar el corazón, dilatar los vasos sanguíneos, reducir el tamaño de la pupila y relajar los músculos.

De acuerdo con la publicación, para que la música haga su función somnifera el cerebro tiene que procesar la melodía. "Los tonos llegan a la corteza temporal y prefrontal, el ritmo a la corteza parietal y cerebelo, relacionadas con el movimiento, y la letra llega a la corteza sensitiva, visual, motora, áreas relacionadas a lo emocional", menciona el doctor Alejandro Ferrero, director del Instituto Ferrero de Neurología y Sueño de la Fundación Argentina de Estudio del Cerebro, en el artículo.

La NSF resalta que “las melodías lentas son ideales”. Aunque suene lógico, en este caso el gusto musical personal no ayudaría mucho. Si uno es fanático del rock o el trap, estos estilos evidentemente alterarán al cerebro en lugar de relajarlo.

Jin Hyung Lee de la Universidad Ewha de Corea ha integrado en una investigación titulada Los Efectos De la Música en el Dolor que elegir ritmo ideal de las canciones es la clave para conseguir un descanso plácido. De 60 a 80 pulsaciones por minuto es lo ideal. Según la NSF, los géneros más ajustables para dormir oscilan entre la música clásica, el jazz o el folk.

Escuchar música durante 45 minutos antes de dormir podría ser suficiente de acuerdo con la investigación en la que pusieron a prueba a varias personas. Las conclusiones además apuntaron a que tan sólo ocupar un espacio para escuchar previo a la hora de sueño, lograron dormirse más rápido, disfrutar de más horas de sueño, despertarse menos durante la noche y descansar mejor.

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