Síguenos

Advertisement
(Obligatorio)

El domingo pasado (8 de abril) Lady Gaga celebró el décimo aniversario de su éxito “Just Dance” –principal sencillo de su álbum debut, The Fame– por medio de un mensaje dirigido a sus fans en Twitter:

"No puedo creer que hayan pasado diez años desde el lanzamiento de ‘Just Dance’. Es muy emotivo y estoy muy agradecida con los “pequeños monstruos” (así es como se conoce a sus fans) por mantenerse conmigo a lo largo de estos años. Brindo para que sean muchos más, llenos de amor y coraje para seguir siendo ustedes mismos. Los amo”.

En aquellos días de abril de 2008 a Lady Gaga le tomaría algunos meses llegar a la cima del famoso Billboard Hot 100, pero una vez que lo consiguió, en enero de 2009, el tema con el que despegaría su carrera se quedó en esa posición durante tres semanas.

Pero el logro que Lady Gaga más atesora en su carrera no tiene que ver con rankings y número de discos vendidos. A sus 32 años la cantante es uno de los íconos gays más celebrados alrededor del mundo.

En una columna publicada en The Guardian, el periodista Brian O'Flynn recuerda cómo la música de la cantante y su homosexualidad quedaron prácticamente entrelazados desde la primera escucha, en su caso, a la edad de 14 años. “Ella se convertiría en la música de fondo de cualquier club gay en el que bailara, en la obertura de cada beso de borracho y en un tema de conversación para cada primera cita”, relata.

Lee: Tienes que ver el documental de Lady Gaga en Netflix.

La anterior es una historia que se ha repetido con tanta frecuencia en la última década al punto de haber convertido a la cantante neoyorquina en una figura central de la cultura gay. ¿Cuál fue su secreto? ¿Era este su propósito inicial? Nunca lo sabremos. El hecho es que todas esas canciones pop súperbailables sobre volver a la vida tras perder a un gran amor han sido siempre un antídoto perfecto contra las causas perdidas y, como señala O'Flynn, contra los prejuicios, las sombras del VIH y la homofobia.

Para muchos, los méritos de Gaga no resultan tan evidentes si se le coloca al lado de figuras como Madonna, Cher o Diana Ross, pero, explica O'Flynn, lo que ella consiguió fue volver queer el pop más comercial. Y lo cierto es que su marca perdura, pues definió un camino del que ya no habría vuelta atrás.

Y si retomamos los números también hay mucho que decir: desde el lanzamiento de “Just Dance”, Gaga ha ganado seis Grammys, lanzó otros cuatro discos ridículamente exitosos y ha realizado giras mundiales de cerca de cien shows. En sus ratos libres se ha dado tiempo para presentarse en el Super Bowl y en octubre próximo la veremos en A Star Is Born, remake de la película homónima de 1937, la cual será dirigida por Bradley Cooper.

Advertisement