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Vía Youtube

Hace unas semanas varios colegas del trabajo discutíamos sobre equivalencias entre géneros y artistas anglos con latinos. ¿Quién podría ser el Bruce Springsteen mexicano?, pregunté. La respuesta no era sencilla. El elegido tendría que ser un cronista de las calles y un portavoz del pueblo. Recordé uno de los trabajos más memorables del estadounidense, Nebraska, el cuál compuso con los elementos más básicos; una guitarra acústica, una voz y una armónica. No tenía dinero y fue en medio de un periodo depresivo para el músico, justo antes de su éxito inminente con Born In The USA.

En ese disco, seguí pensando, Springsteen retrata la niñez y la vida adulta de un norteamericano al reflejar su propia historia de vida. Entonces, alguien mencionó a Rockdrigo.

Rodrigo Eduardo González Guzmán, mejor conocido como Rockdrigo y en su tierra natal como "el gorrión de Tampico", podría ser más que un "The Boss" mexicano. El originario de Tamaulipas revolucionó la forma de cantar el rock al quitar de su música la instrumentación popular de la época que vivía y componer en crudo cada vivencia. Mientras las baterías, guitarras eléctricas y sintetizadores comenzaron a regir toda una década, la herencia de Bob Dylan, el folk y la trova fueron los elementos que Rockdrigo tomó para hacer su propia poesía urbana a través de la música. En 1984, luego de una tormentosa llegada la "ciudad de hierro", como él la llamaba, Rockdrigo lanzó Hurbanhistorias, una crónica de trova que narra sus noches de ron, la vida en la Ciudad de México y un preludio del terremoto de 1985, en el que desgraciadamente, el músico perdió la vida.

El también llamado "profeta del nopal" emergió después de su muerte como una figura simbólica del mexicano de los ochenta que retrató precisamente una urbe previo a las ruinas. Considerado por muchos como un sacerdote del rock, es meritorio recordarlo 32 años después del sismo que causó su partida. El martes pasado, horas después del sismo que sacudió nuestra ciudad, Amandititita, hija del compositor mexicano, mencionó lo siguiente en su cuenta de Facebook: ""Fue como si tuviera que venir a vivir esto. Recordar a mi padre de la forma más violenta. Sentir tanto amor, miedo y una tristeza indescriptible, para reconstruir otro mundo interno. Para perdonar y recordar qué nuestra vida es tan frágil como hermosa".

"Muchos de los que fuimos afectados en el terremoto del 85 vivimos con esa conciencia cívica. Con un miedo que nos hace estar alertas", señaló la hija de Rockdrigo. "En lo personal, sabía que esto tarde o temprano pasaría. Es indignante porque la desgracia no es responsabilidad de la naturaleza únicamente. Esto está pasando por la corrupción inmobiliaria por años, de muchas tranzas de menor a mayor escala, por la falta de cuidado. No se trata de buscar culpables se trata de entender y aprender para no repetir. Y esa lección ya se tenía que haber aprendido en 1985", le dijo Amandititita a Uforia Music.

A través de la música, la sociedad renace. Hace más de tres décadas murió el que tal vez podría ser un Springsteen mexicano, un poeta urbano y cronista de lo que fue en la capital del país y lo que será. "Ratas" califica a aquellos que no devuelven su dinero cuando México más lo necesita; "Vieja ciudad de hierro" es aquella que no cae aunque retiemble en sus centros la tierra y un "Perro en el periférico" que no es ya un desafortunado sino que es un héroe que no necesita utilizar capas.

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