Síguenos

Advertisement
FRANKSINATRANAVIDAD.jpg

Año con año estamos acostumbrados a escuchar música relacionada con la época navideña, ya sean villancicos clásicos o versiones modernas interpretadas por los artistas de moda o los de siempre. Esta práctica, que muchos han cuestionado, finalmente ha sido señalada como una posible causa de daños mentales.

En un artículo que lanzó el diario británico The Independent, la psicóloga Linda Blair declaró que escuchar en repetidas ocasiones temas como “Santa Claus Is Coming To Town”, es algo que puede afectar la mente. “La gente que trabaja en tiendas durante Navidad tiene que dejar de poner música navideña porque si no lo hacen, podrían perder la concentración en otra cosa”, destacó la investigadora.

Desde noviembre, Blair se ha parado en estaciones de radio tanto de Gran Bretaña como de Estados Unidos para explicar el tema. Su estudio no radica en que “la música navideña sea la culpable específicamente” sino que la música en tiendas durante esa época resulta peligrosa para el cerebro.

La científica le dijo a la BBC: “La música ha tenido un impacto considerable en los compradores en todos nuestros sentidos. Cuando las canciones son elegidas apropiadamente -cuando una tienda pone lo que los usuarios están esperando escuchar- realmente ayuda a la gente a comprar cosas. Así que, si tu pones música clásica en una tienda de vinos, las ventas suben. Si pones música romántica en una floreria, las ventas se elevan”.

El problema con la Navidad reside en el hecho de que el cerebro procesa la música de una manera emocional y no racional: "Siempre hay una reacción emocional a la música dependiendo los recuerdos que nos trae. Así, significa que si tú pones una canción que se asocie con dificultades que tuviste en el pasado, esta te llevará a tener una reacción negativa. De toda la música, la de Navidad probablemente nos brinde ese tipo de experiencias más fuertemente que otro tipo de estilos musicales”.

Por otra parte, la profesora Elizabeth Margulis, directora del Laboratorio Cognitivo de Música en la Universidad de Arkansas y autora del libro On Repeat: How Music Plays the Mind, mencionó recientemente que escuchar canciones de Navidad en repetidas ocasiones no es una razón para volverse loco.

“Mi obra sugiere que la repetición puede acercar la música a la gente, animándoles a que la escuchen más o se muevan y no la digieran tal cual como otra canción más”, señala la profesora sobre las cualidades de la repetición musical.

“La primera vez que escuchas una canción, escuchas la música tal cual pero la siguiente acción será pensar en ello y la última será relacionar esos sonidos con olores, visiones o sentimientos que están en el pasado”.

El problema es que hay "una respuesta en forma de U invertida a la repetición", menciona la profesora imaginando un esquema en el que la música se queda en nuestra mente. “Las primeras veces que escuchamos una canción, nuestro afecto por ella crece, pero eventualmente hay un punto de inflexión donde no hay marcha atrás. Cuanto más compleja es la música, más se puede resistir el escucha a enamorarse de ella”.

A pesar del problema que podría significar escuchar música navideña repetitivamente, los empresarios que se encargan de proveer de música a las tiendas, por lo menos en Gran Bretaña, saben sobre el complejo de la repetición y que las ventas se elevan cuando hay una buena curaduría de música navideña en una tienda.

De acuerdo al reportaje de BBC, MOOD Media, uno de los proveedores de Muzak (compañía que le da música a tiendas en Inglaterra) le suministró villancicos, álbumes de Michael Bublé y otras versiones navideñas a 20,000 tiendas en el Reino Unido, según Paul Hillyer, su director creativo.

La depresión de los mexicanos

En un reporte reciente de Milenio, en México hay una cifra importante de gente que sufre depresión y que, si nos basamos en los estudios de Blair y Margulis, los mexicanos pueden tener afectaciones debido a la música navideña.

El trastorno psicológico más frecuente en México es la ansiedad, padecida por el 14.3%; le siguen el abuso de sustancias (9.2%) y los trastornos afectivos, como la depresión (9.1%) y las fobias (7.1%). El 18% de la población urbana de entre 18 y 65 años padece un trastorno afectivo, principalmente depresión.

Así que, si la música principalmente juega con nuestros recuerdos, esto no favorece a los trastornos afectivos, la depresión y las fobias, por más que los empresarios quieran conseguir éxito en sus ventas durante esta época navideña.

Habría que variar el repertorio de aquí en adelante, si es que queremos seguir con una salud mental aceptable dentro del consumismo que se atiene a repetir el “Jingle Bells”, “El Burrito Sabanero” y “Los Peces En El Río” que hemos escuchado hasta el cansancio.

Advertisement