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A los políticos franceses no les gusta el rap. Ni a la policía gringa. Ni a la británica. Ni a la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España. Y el gobierno chino, por supuesto, lo desprecia.

La semana pasada (20 de febrero), el Tribunal Supremo de España ratificó la condena de tres años y medio de cárcel que la Audiencia Nacional dictó contra el rapero mallorquín José Miguel Arenas, conocido como Valtonyc, por delitos de calumnias e injurias graves a la Corona, enaltecimiento del terrorismo y amenazas por el contenido de una serie de canciones, reportó El País.

Pero Valtonyc no ha sido el único. En noviembre pasado, la Audiencia española pidió dos años de cárcel por el delito de enaltecimiento del terrorismo para doce raperos del colectivo La Insurgencia.

De acuerdo con el fiscal, los versos del colectivo elogiaban al grupo terrorista PCE (r)-GRAPO (Partido Comunista reconstituido y Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre).

"Tengo derecho a la rebelión , me da igual que no sea legal, que esta Constitución no lo refleje, que la Audiencia Nacional me procese y me encierre, como la Inquisición por hereje, resistir es vencer, lo aprendí del PCE”, fue una de las frases citadas por la autoridad.

En la historia del rap han sido muchos los enfrentamientos entre la policía y los artistas del género; sin embargo, destaca El País, la condena de tres años y medio de cárcel contra Valtonyc es la más dura de la que se tenga registro desde su nacimiento en 1973 en el Bronx, en Nueva York.

Francia es otro país en el que a los políticos les encanta someter a proceso a los raperos. Se trata de una lucha con casi treinta años de historia. Manuel Valls, quien fuera ministro del interior del gobierno de François Hollande de 2014 a 2016, les declaró abiertamente la guerra.

"Debemos luchar contra el discurso agresivo de quienes se oponen a las autoridades e insultan a la policía y a los símbolos de nuestra república", dijo Valls –citado por Le Monde– como respuesta a una senadora francesa, Nathalie Goulet, quien también señaló que las letras del rap habían alcanzado un nivel de violencia sin precedentes contra Francia, sus autoridades civiles y militares, y contra su bandera.

De acuerdo con Le Monde, el primer caso de un rapero llevado a juicio fue en 1995, cuando el grupo Ministère A.M.E.R. fue acusado de incitación a la muerte de policías por el tema “"Sacrifice de poulet". El caso se resolvió con una multa de 250 mil francos, lo cual provocó la separación del grupo.

Un año después fue el turno de NTM, considerados como uno de los mejores grupos en la historia del rap francés. Sus temas “"Mais qu'est-ce qu'on attend pour foutre le feu" y “Police” incomodaron a la autoridad pero sin consecuencias legales. Fue más bien en un concierto en el que el cantante gritó "Nique la police!" (que se joda la policía) y "Nos ennemis, c'est les hommes en bleu" (nuestros enemigos son los hombres vestidos de azul) lo que llevó al grupo a tener que pagar una multa de 50 mil francos.

En 2002 fue Nicolas Sarkozy quien se enfrentó a Hamé del grupo La Rumeur. Durante el periodo electoral, Hamé escribió un texto para un fanzine en el que acusaba al Ministerio del Interior por nunca haber esclarecido los asesinatos de cientos de sus hermanos por parte de la policía, a lo que Sarkozy respondió que el rapero había incurrido en difamación. Así fue como dio inicio un largo proceso judicial del que Hamé no pudo librarse sino hasta 2010.

Lee: Cinco nombres esenciales para el surgimiento del hip hop.

En Estados Unidos y el Reino Unido la censura contra el rap suele darse de manera más velada.

Natalie Hanman destaca en The Guardian que desde que el grime explotó en el East End de Londres en 2002 gracias al éxito de Dizzee Rascal y al buen recibimiento de la compilación Run the Road (2005) –publicada por Vice y 679 Recordings–, sus intérpretes enfrentaron diversas formas de censura. Estas iban desde la cancelación de conciertos por considerarlos “un riesgo para la seguridad”, el veto de Sway –uno de sus representantes más sobresalientes– de Jazz Café hasta la policía aconsejando a los promotores de festivales que eliminaran a los artistas del grime de sus carteles por considerarlos “peligrosos”.

Pero la censura y todas las formas de abuso de la policía contra el rap no han hecho sino fortalecerlo. Hoy el grime es el género más popular de la música urbana en el Reino Unido. 2016 fue considerado el año en que alcanzó su madurez, entre otras cosas, gracias a que iTunes creó finalmente una categoría para su escucha.

Skepta, Dizzee Rascal, Lady Leshurr y Stormzy, entre otros, suenan frecuentemente en estaciones de radio y están en las listas de nominaciones a los premios más importantes de la música en aquel país.

Y así fue desde el principio. Desde que los pioneros del gangsta rap N.W.A. lanzaron en 1988 "Fuck tha Police", ese glorioso himno para mentarle la madre a la policía, los temas que enfrentan a la autoridad se han convertido en una declaración de principios para todo artista de rap que se respete.

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