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Foto de Frazer Harrison / Getty Images.

Katy Perry ha negociado la considerable cantidad de 25 millones de dólares por evaluar a los concursantes que buscarán obtener un lugar como la voz más sobresaliente del programa American Idol, publicó el diario El Espectador.

“Estoy orgullosa de ser una mujer bien pagada y estoy lista para conocer a un hombre guapo”, declaró la semana pasada en el show radiofónico Cubby and Carolina in the Morning de la estación 103.5 KTU. Es así como Perry ha superado el salario de Mariah Carey en el mismo programa, quien recibió 18 millones de dólares, y el de Shakira como juez en The Voice, a quien le pagaron 12 millones.

No sólo ellas han conseguido buenas ofertas; otros jueces también han gozado de honorarios exorbitantes. Sin embargo, la variación en los pagos ha creado un ambiente de discrepancia e inconformidad, en especial porque algunos alegan que hacen el mismo trabajo. Tal fue el caso de Adam Levine, vocalista de Maroon 5, quien obtuvo entre 10 y 12 millones por dos temporadas en The Voice, según The Hollywood Reporter, mientras que al cantante de country Blake Shelton le pagaban sólo cuatro. Por otro lado, el conductor del show, Carson Daly, es remunerado sólo con $400 mil por episodio.

Cuando Shakira fue considerada como juez para este show, se tomó en cuenta que su presencia sería determinante para atraer al público latino e incrementar el rating, por lo que la cadena NBC decidió que merecía 12 millones para que cumpliera con esta encomienda. Esto provocó un disgusto entre sus compañeros, en particular del cantante Usher, quien en esa ocasión recibió siete millones.

No sólo The Voice desata estas pasiones monetarias. Con The X Factor, Paulina Rubio se embolsó únicamente unos humildes 1.5 millones en su segunda temporada, pese a su popularidad en México y Latinoamérica. Demi Lovato llegó cobrando apenas un millón, pero al encontrarse en un mejor momento, se dio el lujo de exigir lo doble, capricho que finalmente le fue concedido.

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