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Veracruz es un estado mexicano que cuenta con todos los climas y ecosistemas, una gastronomía espectacular y suficientes recursos naturales para ser una nación independiente. Sin embargo, es un estado que está en crisis, en parte debido al desfalco multimillonario perpetrado por su ex-gobernador, Javier Duarte de Ochoa, y también a la fuerte presencia de grupos del crimen organizado, que han mermado el bienestar de los veracruzanos.

En el marco de esta vorágine económica y social surge un colectivo, una comparsa de músicos, llamada Jarocho Power, que aglutina a 4 de los actos más destacados de la escena local para devolverle el power a su tierra, cantando y zapateando. Estos cuatro proyectos son Los Cojolites, Sonex, Son de Madera y Los Aguas Aguas.

Jarocho Power - Teaser

“Jarocho Power nace a partir de la visita de nuestro productor Greg Landau a Xalapa para producir el nuevo disco ‘Rema Rema’ de Los Cojolites. Nos reunimos los cuatro grupos para formar este proyecto que lance a nivel nacional e internacional la música de los veracruzanos” me cuenta por teléfono Ricardo Perry, abuelo y director fundador de Los Cojolites. Él se encuentra en Jáltipan, Veracruz, donde está el Centro de Documentación del Son Jarocho y donde cada año hay un pequeño pero épico festival de Son con lo mejor de la región, por el que han desfilado Susana Baca, La Maldita Vecindad, Zac de la Rocha, Mono Blanco, Son de Madera, Lila Downs, Betsy Pecanins y Ely Guerra, entre muchos otros.

Jarocho Power busca poner a Veracruz en el mapa musical contemporáneo presentando un abanico de sonidos que van desde el Son Jarocho tradicional hasta la cumbia, pasando por el jazz y la música de cámara, de una manera similar a lo que hicieran los artistas integrantes del Colectivo Nortec a inicio de los dosmiles, quienes pusieron en alto el nombre de Tijuana (y de México) al unir fuerzas y resignificar los sonidos de la música norteña.

Nortec Collective - Tengo La Voz

“El Son Jarocho es un género de lo que se llama música tradicional. Hay un concepto muy bonito en el libro ‘Dijera mi Boca’ de Álvaro Alcántara, en el cual lo tradicional le llaman a lo que nunca pasa de moda” afirma Camil Meseguer, violinista de Sonex, quien co-fundó en 2009, La Casa de Nadie, una Asociación Civil/Centro Cultural que cuenta con estudio de grabación, El Café de Nadie y espacio para talleres principalmente en torno al Son Jarocho, el zapateado y la cultura veracruzana.

“El Son Jarocho es una música de 300 años que está en Tlacotalpan, Veracruz, Boca de San Miguel, la región del Sotavento, los Tuxtlas y el sur del estado (...) que abarca la sierra de Soteapan y la región industrial del petróleo. Más allá de que la estemos rescatando, es una música que la gente vive, habla de su contexto, la viste, la huele, la saborea. Es toda una cultura”, complementa Camil.

La Casa de Nadie es la casa de Sonex, una de las bandas mexicanas más reconocidas a nivel internacional, que ha llevado el Son Jarocho a latitudes del planeta tan inverosímiles como Rusia o Israel.

Sonex - Pajaro Cu (En Vivo)

Luis Felipe Luna Farías, vocalista de la banda, combina el canto con el zapateado, transformándose en una suerte de híbrido virtuoso entre Joaquín Cortés y Rubén Albarrán. Helio Martín del Campo y Jerónimo González, en cajón y jarana respectivamente, con Camil en el Violín y Renato Domínguez en la batería, generan el inconfundible sonido de Sonex, con algunos invitados especiales.

Los Aguas Aguas, por su parte, son un fenómeno cultural de Xalapa: una banda que toca todos los fines de semana y llena todos los fines de semana. Ellos combinan la cultura incesante del fandango, el sabor del son y la cadencia del reggae con el calor de la cumbia.

Los Cojolites son el tercer eslabón del Jarocho Power, de la mano de Noé González, requinto y director musical de la banda. Ellos traen el sol del campo del sur de Veracruz, donde se descansa a la orilla del río del calor que permite poco movimiento, con una maestría y sabor digno de las mejores agrupaciones del planeta. Su música cimbra el alma; es imposible escuchar Luna Negra y no sentir nada.

luna negra

La cuarta pata de este monstruo musical llamado Jarocho Power es Son de Madera, del puerto de Veracruz. Son de Madera es un romance del Son Jarocho con el jazz y la música clásica, manteniendo una estructura respetuosa a la tradición.

"Nuestro sonido es el sonido de casi 30 años de tocar, sobre todo con Tereso, es un sonido sobrio pero una propuesta de modernidad sin perder la estructura fundamental del Son Jarocho. El grupo en sus seis discos muestra una evolución sin dejar de retomar lo que hicieron otros músicos antiguamente, nos vamos mucho a la forma ternaria, que es mucho más complicada, es como el propio jazz”. Esto nos cuenta Ramón Gutiérrez, quien fundó Son de Madera junto con Tereso Vega.

Sobre la adición de Son de Madera al colectivo Jarocho Power, Ramón afirma: "A todos estos jóvenes de los 3 grupos los conozco desde hace mucho tiempo, algunos fueron mis alumnos. Para mí (Jarocho Power) es importante a partir de todo lo que pasa en el país, donde se apuesta por dividirnos. Yo he visto a estos chavos desarrollarse y yo también soy parte de otras generaciones más grandes que yo”.

Tras comparar el Jarocho Power con el Black Power en Estados Unidos expresa: “Basta de discriminación a la música tradicional, pues la música que hacemos es de nivel para estar en cualquier escenario, para competir con cualquier música que tenga calidad poética e instrumental. Es la oportunidad de poder unirnos, compartir y luchar juntos por nuestra cultura y este país".

Son de Madera "La Marea"

Jarocho Power se encuentra de gira por México y próximamente harán fechas en EEUU, Canadá, Europa y América Latina presentando el primer disco del colectivo, donde crearán piezas inéditas intercambiando integrantes.

“Tenemos planeado hacer un disco en conjunto, 2 rolas nuevas cada grupo y vamos a grabar otras entre los grupos (…) y al mismo tiempo, mientras estemos haciendo la grabación en Xalapa, hacer una serie de eventos y talleres para involucrar a los jóvenes y que puedan aprender para seguir haciendo más por el Son Jarocho” adelanta Ricardo Perry.

Vivir en Veracruz es vivir el Son. Mis años en Coatepec me conectaron con una forma distinta de percibir la música como ritual, como el palpitar de la humanidad, del campo y de la ciudad. El Son Jarocho es el sonido del corazón de Veracruz, que se transforma y late contra toda adversidad y seguirá mientras haya jaranas y tablas para zapatear.

“Para nosotros es muy claro que (el Son Jarocho) es nuestra forma de pensar, son nuestros valores, es nuestra poesía, nuestra lírica”, afirma Camil Meseguer.

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