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Los tiempos han cambiado para los artistas en la industria musical. Antes, para que un músico o una banda pudiera destacar tenía que firmar un contrato forzoso con una compañía discográfica. Hoy en día, los músicos más exitosos provienen de la calle, del streaming o de cualquier otro lado, menos de una disquera.

Los años en los que una banda añoraba ser descubierto por un manager o un artista ser llevado de la mano por un personaje influyente de los medios de comunicación a un programa de televisión, es cosa del pasado. Toda esa faramalla de los discos de oro, platino y quien está más expuesto en una estación de radio, parece ser cada vez menos relevante.

Existen varios ejemplos: el éxito de Ed Sheeran, el cantautor callejero que se convirtió en el artista más escuchado del año pasado en Spotify y los Grammy que se ha ganado, o el de Chance The Rapper, quien hizo historia al convertirse en el primer artista en llevarse este codiciado premio sin vender discos físicos.

Bajo este argumento, Rolling Stone ha publicado un artículo en el que explica que cada vez más, los artistas emergentes optan por la vía independiente más que por el lado tradicional y firmar su “pacto con el diablo” con los sellos discográficos.

En entrevista para ese medio de comunicación, el veterano de la industria musical en Estados Unidos, Lee Parsons, fundador de un sello independiente llamado Ditto Music que ha trabajado para Ed Sheeran y Sam Smith, quien señaló, que esto cada vez emás se convierte en una realidad.

“La idea de los tratos tradicionales con las discográficas se está rompiendo, Spotify les está ofreciendo a los artistas subir directamente sus propias canciones a Spotify e incluso hoteles están funcionando como intermediarios para subir discos completos de artistas”, señala Parsons quien explica: “¿por qué sucede esto? el problema es que cuando ves que un artista se está quejando sobre las regalías que le da una plataforma es porque está firmado con una disquera. La mayoría de los artistas hacen mucho dinero con el streaming pero con un sello solo obtienen una pequeña retribución de lo que realmente ganas”.

Los raperos son bastante independientes, construyen sus propias cosas y, si firman, en ese momento podrán obtener lo que desean. Los días de desesperación por un contrato discográfico han pasado
Lee Parsons

Sobre la poca retribución que puede recibir un artista con una disquera, este menciona: “una disquera te regresa el 20% de las regalías así que alguien como Lil Uzi Vert, quien hace 8 millones de una canción solo recibe 2 millones… lo que hemos visto en los últimos años es que los artistas que están firmados con disqueras ven que no están haciendo mucho dinero… los acuerdos son muy malos… así que cada vez vemos a más músicos que buscan la vía independiente”.

“En los noventa, cuando a un artista lo firmaban, este tenía un éxito masivo. El problema es que hay un 50% de ellos de los cuales nunca escucharás nunca en tu vida y gente que ya se dio cuenta que la industria es un fracaso”, afirma contundentemente.

¿Qué sucede en Latinoamérica y México?

“El firmar con una disquera hoy día es un arma de doble filo. La realidad es que el negocio ha cambiado y hay disqueras que hoy no están apostando a nuevos artistas, sino que prefieren invertir en otros que le aseguren su inversión más rápido”, comentaba un productor puertorriqueño en un artículo para un periódico de su país, donde el reggaetón no comercial también va en ascenso.

En México, existe una realidad en cuanto a los artistas independientes. Los festivales de música se han convertido en un nuevo mercado para lo que se conoce como “la escena independiente”, donde bandas de todo tipo de estilos musicales, desde lo más urbano hasta lo electrónico, convergen y sobreviven de ese nicho. De tocar en vivo.

Según datos de una agencia de investigación llamada Entertainment and Media Outlook México, los ingresos totales que ha registrado la música en vivo desde 2016 -aproximadamente 225 millones de dólares, según otro estudio realizado por la CONDUSEF (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros- señala que México se encuentra entre los primeros lugares en Latinoamérica “respecto a los ingresos de música en vivo, que percibió 40 millones de dólares por concepto de patrocinio y 186 mdd por la venta de boletería, con una estimación de recaudar 229 md en 2020”.

En contraste, las ganancias de la música grabada en formato físico continúan en descenso y se espera que ese segmento genere tan solo 276 mdd en 2020. Si ya firmar con un sello discográfico pudiera significar ponerse la soga al cuello, esto muestra que puede ser más que problemático.

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