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Foto: AP Archive.

Este miércoles 25 de octubre de 2017, falleció Antoine Dominique Domino, mejor conocido como Fats Domino, una de las figuras más emblemáticas del rock and roll. Su deceso fue confirmado esta mañana por su cuñado y actual manager de giras, a través de un canal de televisión local en Estados Unidos.

Fats Domino fue uno de los músicos afroamericanos que influyeron toda una época y varias generaciones gracias a su estilo único inspirado en el jazz, Rhythm & Blues y Gospel, sonidos de la cuna que lo vio nacer, Nueva Orleans. De acuerdo a varios historiadores y documentos, Domino fue uno de los primeros en grabar canciones de rock and roll a mediados de los años cincuenta, el primero de su carrera, el tema, “The Fat Man”,fue una sátira hacia su propio apodo en el que expresó una liberación que se había visto solamente en los shows de otro pionero, Little Richard. Domino fue uno de los maestros de la vocalización sin palabras y de la corriente musical denominada como boogie-woogie, un estilo que puede describirse como la ejecución de un piano mientras el músico canta.

Su imagen siempre denotó una actitud exuberante digna de la vida estereotipada de los héroes de rock: joyería lujosa, pelo engominado (un lujo para la comunidad negra en aquella época) y una vestimenta impecable. Domino tuvo algunas giras colaborativas con otros músicos de su generación como BB King, Hank Ballard, Jerry Lewis Lee, James Brown y Duane Eddy. En 1957 estuvo también compartiendo escenario con The Drifters, Frankie Lymon, Chuck Berry, Eddie Cochran, LaVern Baker, Everlys, Paul Anka y Buddy Holly.

Las canciones "Ain't That A Shame" y "Blueberry Hill" son sus composiciones más populares. La primera de estos temas fue tocado por The Beatles en los primeros años de su carrera cuando tocaban en La Caverna, además de ser interpretada por cientos de artistas en el rock como el mismo John Lennon, que la incluyó en su disco Rock & Roll de 1975. El segundo de estos dos temas por su parte es considerado por muchos como uno de los hits más grandes en la historia del rock and roll al permanecer 2 semanas en la cima de las listas de popularidad en EU, lo que representó cuantitativamente la transición de épocas en el soundtrack de la vida cotidiana estadounidense.

En su país de origen, Domino nunca estuvo tan presente en las listas de popularidad pero a pesar de ello, para la década de los setenta vendió entre 60 y 70 millones de copias de sus sencillos más populares. Como la mayoría de músicos en los sesenta, no fue un artista de álbumes sino de éxitos.

Su lugar en las listas de popularidad de Inglaterra, que se convertiría en capital del rock, fue muy efímera pero trascendental e importante para llegar a los oídos de los herederos del rock and roll como Harrison, Clapton, Richards y Page: Estuvo diez veces en las listas de popularidad de Gran Bretaña en 1956.

Elvis Presley admiraba a Fats Domino y le dio su lugar como padre del género musical en una entrevista para la revista Jet en 1957: “Mucha gente piensa que yo comencé este negocio. Pero el rock and roll estuvo aquí tiempo antes de que yo llegara. Nadie puede cantar como las personas de color. Vamos a aceptarlo, no puedo cantar como lo hace Fats Domino. Yo mismo lo sé.

Según The Guardian, el pianista y cantante fue crucial en el quebrantamiento de las barreras raciales que existieron -y aún existen- en Norteamérica. A pesar de esto, según el diario británico, era "demasiado popular para mantener credibilidad como cantante de blues". Su aportación a la música fue llevarle nuevos ritmos y melodías a los oídos de la clase blanca, la rica, aceptada y en ese entonces, la única que dictaba qué se escuchaba y qué no. Curioso, puesto que hoy en día es totalmente lo contrario. Habría que preguntarle a Kendrick Lamar, Kanye West, Frank Ocean y todos los demás.

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