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El día de ayer se dio a conocer la lista de artistas que recibirán el Lifetime Achievement Award, un premio especial que otorgan los Grammy y que rinde homenaje al legado de músicos de distintas épocas. En la lista del 2018 aparecen artistas como Queen, Tina Turner, Neil Diamond, Hal Blaine, Emmylou Harris, Louis Jordan y The Meters, reportó el diario Excélsior.

El Lifetime Achievement Award, como lo define la propia página del Grammy, reconoce a los artistas que durante sus vidas, han contribuido fuera del campo de la grabación discográfica y tienen una cierta relevancia en la cultura como músicos.

En 1963, el norteamericano Bing Crosby fue el primer homenajeado con este premio, pues es uno de los intérpretes más influyentes del catálogo de canciones clásicas de Norteamérica, el reconocido Great American Songbook. Su simbolismo en la cultura estadounidense se ve reflejado en las distintas facetas que tuvo exponiendo su talento no sólo musical sino actoral en televisión en los shows The Hollywood Palace y The Bing Crosby Show. En cuanto a su participación en dramas televisivos, Crosby protagonizó Ben Casey, Breaking Point y Hogan’s Heroes. Principalmente, Crosby es reconocido por ser el artista que más ha vendido álbumes en la historia de Norteamérica, rebasando el billón de copias entre vinilos, discos compactos y descargas, de acuerdo con The New York Times.

Otros interpretes y cantantes de una generación posterior que al igual que Crosby participaron en televisión, fueron reconocidos en los años que siguieron. Frank Sinatra obtuvo el galardón en 1965, pues es otra de las figuras que han tenido un impacto memorable en la cultura norteamericana gracias a su distintiva voz e inigualable presencia en los escenarios. Su personalidad representó en múltiples formas a la sociedad del norte durante varios periodos: antes de la Segunda Gran Guerra, durante, y en la posteridad, gracias a un carisma único que le hicieron ganarse el apodo de “La Voz”, según algunos críticos como Adam Gopnik de The New Yorker.

En los años setenta, la Academia reconoció a algunas figuras de la época dorada del Rock And Roll. En 1971, Elvis Presley fue galardonado con el premio por su trascendencia no sólo en Estados Unidos sino a lo largo y ancho del globo. Su emblemática imagen contracultural llegó a la conciencia colectiva del mundo a mediados de los cincuenta; sus apariciones en cine y televisión y la inclusión constante de su música en el espectro radiofónico con una técnica comercial que apenas comenzaba (payola), lo convirtieron en uno de los artistas más influyentes para generaciones posteriores en la cultura popular.

Un año después, Louis Armstrong también fue reconocido por el jurado del Grammy gracias a su estilo único en el jazz, género que evolucionó a través de su voz, la instrumentación que usaba y la estructura de las canciones que logró concretar en composiciones que funcionaban para entrar a las listas de popularidad como “Hello, Dolly!” (su primer éxito) y “What A Wonderful World” lanzada en 1967. Además, reinventó el estilo vocal del jazz a través de una técnica que hoy en día se conoce como scat, en la que el cantante improvisa sílabas o vocales sin sentido o simplemente usa la voz como armonía sin letra alguna.

Durante la década de los ochenta, otra generación del rock fue galardonada con el premio. Primero, en 1984, Chuck Berry fue reconocido como uno de los guitarristas que influenciaron a toda una camada de músicos británicos como The Beatles, The Rolling Stones, The Who y The Kinks, entre otros, que se convirtieron en un fenómeno que más allá del gusto musical, como parte de un intercambio cultural entre Gran Bretaña y Estados Unidos. Berry produjo éxitos en Norteamérica que inspiraron a músicos como John Lennon o Keith Richards en Inglaterra. Además, su caracteristico “duckwalk” se convirtió en un sello distintivo que reflejaba una liberación sin precedentes en el mundo occidental.

Los mismos Rolling Stones obtuvieron la distinción del Grammy en 1986 (cuando el mundo pensaba que se acercaba su final) gracias a toda la carga cultural que contenía su presencia en el escenario, las portadas de discos y sus canciones, que representaron la voz de la rebeldía en los sesenta y setenta. Curiosamente, The Beatles (de la misma generación que los Stones) fueron premiados hasta el 2014. Por otra parte, Paul McCartney fue premiado en 1990, John Lennon en 1991 y George Harrison en 2015. El único del Cuarteto de Liverpool que no ha sido reconocido por su labor como solista es Ringo Starr.

Fue en los años noventa que el Life Achievement Award comenzó a recopilar a una cantidad mayor de artistas. Figuras transgresoras del jazz como Nat King Cole y Miles Davis se ganaron el reconocimiento en 1990 gracias a su estilo libre y su incursión en estilos diversos que provocaron nuevas escenas de ese género musical. En 1991, Bob Dylan se llevó el homenaje pues en sus letras yacen historias cotidianas de la vida occidental de la época de la posguerra y su presencia en la escena no sólo influyó a la música sino también a otras artes como la literatura y la cinematografía; tanto, que en 2016 fue galardonado con el premio Nobel de literatura.

1992 fue un año en el que el blues y el funk fueron reverenciados: James Brown, el máximo exponente del funk y la música soul en el mundo durante los años setenta; Muddy Waters, la voz del blues de Chicago que inspiró a bandas como Led Zeppelin y Jimi Hendrix, quien además de adoptar el blues como raíz de su propio sonido, irrumpió en la escena musical como un artista sin límites creativos tanto en su vestimenta como un su forma de moverse en el escenario, rasgos que muestran otro de los momentos históricos relevantes en Estados Unidos: la psicodelia.

Finalmente, en años recientes, la Academia ha reconocido al pop, premiando a Michael Jackson en 2010 -un año después de su muerte- por ser el músico que representó la transición de la música popular de la radio a la televisión, con la llegada de su video “Thriller” a MTV en 1983 y por también mostrar la evolución del pop de los ochenta y noventa.

En cuanto a la música latina, el mexicano Armando Manzanero fue premiado gracias a las más de 400 composiciones que ha hecho para casi toda una generación de músicos que van desde Pedro Vargas y José Alfredo Jiménez hasta Roberto Carlos, Rocío Durcal, José José, Luis Miguel y Juan Gabriel.

También, la cubana Celia Cruz fue reconocida en 2014 gracias a que refleja rasgos de la música en habla hispana que hoy son reconocibles por la mayoría de las culturas en el mundo: sentimientos de felicidad, optimismo y armonías que reúnen lo mejor de la salsa, ritmo cubano que se popularizó mundialmente desde los ochenta hasta nuestros días.

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