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Graphic by Elea Fraco (Photo by Rodrigo Varela/Getty Images // Photo by Jason Koerner/Getty Images for iHeartMedia // Photo by Sergi Alexander/Getty Images)

El mes pasado, Justin Bieber hizo un remix de una canción de reggaeton-pop, “Despacito”, de las estrellas latinas Luis Fonsi y Daddy Yankee (creador de “Gasolina”). El remix de Bieber, quien canta en un muy tibio español, llegó al puesto No. 1 en la lista Billboard Hot 100 la semana pasada, lo que la convierte en la primera canción que está principalmente en español en alcanzar este puesto después de que “Macarena” lo lograra en 1996. Da igual que la versión original de Fonsi y Daddy Yankee esté completamente en español; algo de lo que le hizo Bieber a la canción la convirtió en algo mucho más atractivo para un público más amplio y más mainstream. Se ha dicho que podría ser la canción del verano y ha sido aclamada como una victoria multicultural en los Estados Unidos de Trump, una señal de que no importa quién esté en la Casa Blanca y quién votó por él, los latinos están a la alza. Sin embargo, si has estado poniendo atención, te habrás dado cuenta de que el éxito viral de “Despacito” no es nada nuevo.

El remix latino, o el éxito de transición hacia el público estadounidense (crossover, como alguna vez fue conocido), ha existido desde hace décadas. Y puedes esperar que haya mucho más de ellos de aquí en adelante.

“Lo que impulsó a que llegara este momento histórico con Bieber ha venido gestándose desde hace mucho tiempo”, dijo Rocío Guerrero Colomo, cabeza de programación para América Latina en Spotify, a TrackRecord en una entrevista telefónica. “El crossover no es nada nuevo. En el mundo latino estamos acostumbrados a éste, sólo que no suele crecer al grado al que llegó Justin Bieber cantando en español”.

Y sí, es real, Bieber canta bastante mal en español; suena a que se fondeó una botella de Robitussin antes de grabar, y hay material en video de Bieber cantando la canción en vivo que demuestra que su dominio del idioma es bastante pobre (cantó “Dorito”, como la botana naranja triangular, durante partes de la canción que no se sabía).

Pero esto no quita que Colomo tenga razón: el crossover ha existido desde hace más o menos medio siglo. “Esto empezó en los 50 y 60 con los covers que hacían artistas latinos a canciones de rock estadounidense que escuchaban en el radio”, explica Isabelia Herrera, la editora musical de Remezcla. El ícono mexicano Luis Miguel hizo un cover de “Blame It on the Boogie” de The Jackson 5; Selena covereó “Back on the Chain Gang” de los Pretenders; “Total Eclipse of the Heart” de Bonnie Tyler ha tenido varias reversiones en español en distintos géneros. Sin embargo, conforme fueron cambiando los estándares del pop y los gustos musicales del público, ya no sólo eran artistas latinos haciendo covers de canciones estadounidenses, sino haciendo nuevas versiones de sus propias canciones. A finales de los noventa y principios de los dosmiles, Enrique Iglesias hizo crossover al mercado estadounidense sacando “Hero” en inglés. También hay una versión en español en su segundo álbum, pero la versión en inglés es la que puede ser considerada el verdadero éxito con el que despegó.

Para los artistas latinos, cruzar la frontera cultural y lingüística es una forma de seguro de vida para sus carreras; cuando logras que los estadounidenses sepan quien eres, ya la hiciste. Pero hoy en día, que los artistas estadounidenses escuchen una canción en español y se tomen el tiempo de hacerle una nueva versión o participar de alguna forma en ella representa un cambio de roles sin precedentes.

“Por primera vez trajimos al mercado general a nosotros en vez de ir nosotros a ellos, como se acostumbraba”, dijo Colomo sobre la reciente ola de remixes en español. “Es un gran momento para la comunidad de artistas latinos”.

Pero, ¿por qué ahora? Como en muchas otras cosas, el internet ayudó. Pensemos en Fuego, el artista radicado en Miami que alcanzó la fama en 2015 después de sacar un remix en español de “Hotline Bling” de Drake, llamado “Cuando Suena el Bling” (Fuego ahora tiene un contrato con la disquera de Pitbull). Tiene todo el sentido que el cover de Fuego haya pegado: la canción original de Drake fue uno de los más grandes éxitos del Top 40 de ese año, y tanto anglo cono hispanoparlantes tenían hambre de más de esa canción inspirada en el cha cha. Cuando Fuego subió su canción a SoundCloud, fue compartida a través de las redes sociales, y sonó a través de ellas mucho más de lo que sonó en medios más tradicionales, como el radio. “Sí, la subí a mi Instagram, Twitter y Facebook”, le dijo a Noisey en esas épocas. “Pero la realidad es que sólo la trepamos a SoundCloud y un par de días después estaba por todos lados”. El streaming ha democratizado en más de una forma el proceso mediante el cual las canciones se vuelven populares, o al menos involucra a grupos de gente que antes se quedaban fuera del proceso.

“Despacito” es un ejemplo de ello. Spotify le confirmó a TrackRecord que el remix de “Despacito” es la primera canción latina en llegar al No. 1 en el Spotify Global Chart. Y no es sólo Bieber. “Hoy hay seis canciones en español en el [Spotify] Global Top 50, y este número va a ir creciendo”, afirma Colomo. Estas seis canciones incluyen “Felices Los 4” de la estrella colombiana de pop Maluma y “Subeme La Radio” de Enrique Iglesias.

Todo esto tiene sentido: América Latina es uno de los mercados más grandes para Spotify, y la compañía le dijo a TrackRecord que la música latina es el tercer género más popular en número de streams.

Y no se trata solamente de que los latinos sean la parte mayoritaria de la fuerza de consumo estadounidense y que están llevando a más canciones latinas a la cima de las listas de popularidad: el remix de Bieber es un gran ejemplo de una canción en español que pega de forma importante con el público blanco. Esto es una señal de que tal vez un día no habrá necesidad de tener categorías como “pop latino” o “pop” a secas. A nivel sonoro, mucha de la música latina que se escucha actualmente, especialmente de los subgéneros como reggaeton y bachata, encaja perfecto junto al resto de las canciones que se encuentran en los primeros lugares de los charts. Canciones de artistas como Daddy Yankee, J Balvin, Maluma y otros brillan con la misma vibración colorida y de alta energía que tienen tracks de Calvin Harris, Rihanna o The Weeknd. Los gustos de los consumidores han cambiado y los artistas, sin importar género ni origen, están dándose cuenta de ello.

“Creo que el crecimiento en la popularidad de la [música latina] se debe a que el consumidor ha cambiado en los últimos 10 a 20 años”, dice Sasha Pisterman, una publicista de entretenimiento radicada en Los Ángeles. “Las poblaciones de gente que escucha música tanto en inglés como en español, así como la población joven actual, han crecido”.

Para bien o para mal, el remix latino no se va a ir a ningún lado. Digo “para mal” porque, como con cualquier otra moda, otros artistas se han subido al tren: Billy Ray Cyrus y Ed Sheeran, por ejemplo, ya tienen remixes latinos de sus propias canciones.

Conforme vaya creciendo el poder adquisitivo latino en la industria musical, es seguro que veremos mucho más de esto. Pero Herrera, la editora de Remezcla, tiene la esperanza de que al menos algo de ello esté ocurriendo por las razones correctas.

"En algunos casos, son estrategias de la industria o de las disqueras que buscan maximizar las ganancias”, me dijo. “Pero creo que algunos artistas lo hacen genuinamente para conectarse con su público latino”.

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