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Foto: Héctor Elí Murguía (U2, Foro Sol).

En estos tiempos, asistir a un concierto se ha convertido en una odisea de complicaciones. Todo el proceso para disfrutar del talento de un artista implica complejidad: el anuncio temprano o tardío de un show, la compra de boletos en línea y sobre todo, la presencia de teléfonos celulares que se han convertido en aparatos multiusos que afectan la apreciación de un concierto.

No es la presencia tal cual del objeto, sino la obsesión de los asistentes por capturar en foto o video lo que para ellos son los mejores momentos o, en el peor de los casos, todo, absolutamente todo el concierto. Esto es una constante, gracias a que por lo menos desde hace aproximadamente una década tenemos disponible un móvil con cámara.

En un artículo del Huffington Post sobre el tema se menciona que tomar fotografías o grabar canciones son prácticas muy comunes entre los asistentes: 47% de cualquier audiencia manda mensajes de texto durante un show, mientras 32% se la pasa en redes sociales. Según estadísticas de Ticketmaster en Estados Unidos, los asistentes a conciertos de estadio oscilan entre los 18 y 34 años de edad.

La molestía de los artistas

El fin de semana, 60 personas fueron expulsadas de un concierto de A Perfect Circle por utilizar sus celulares para tomar fotografías (o videos). La política de la banda era clara previo al inicio del show: "No se permite tomar fotografías, ni tampoco de celulares, ni de apps. Quien lo haga será expulsado". Esta medida ha sido impulsada por uno de los líderes de la agrupación, Maynard James Keenan, quien también aplica esta regulación durante los conciertos con otras bandas de la cual es miembro, como Tool y Puscifer.

Este no es el único caso que ha existido y, de hecho, lleva más tiempo de lo que parece. Björk regañó al público asistente al festival Sonofilia en Zapopan, Jalisco, en 2007, por filmar y fotografiar su participación en dicho evento. Tres años previos a su muerte (2013), Prince le prohibió a sus seguidores filmar o tomar fotografías de sus shows y a él se le unieron otros artistas en años posteriores como Guns N' Roses, Childish Gambino, Dave Chapelle, Alicia Keys y The Lumineers, según informó la revista Tech Times en 2016.

Algunos músicos le piden a la gente de una manera amable retirar sus celulares del espectáculo como Jack White, quien piensa que esta práctica es desagradable además de que distrae a otros.

El proyecto de Zooey Deschanel y M. Ward, She & Him, suelen publicar un anuncio a las afueras de los venues que dicen "Por requerimiento de Matt y Zooey, le pedimos a la gente no utilizar su celular para tomar fotos y video, mejor disfruten el show que han hecho en 3-D.

Por su parte, los Yeah Yeah Yeahs anuncian en un cartel: "Por favor no vean el show a través de sus teléfonos o cámaras. Pongan esa mierda alejada de las personas detrás de ustedes".

Para evitar el uso de los teléfonos, algunos artistas contrataron a la compañía Yondr, quienes inventaron una "prisión" para celulares. La creación de la empresa dedicada a la tecnología es una pequeña bolsa que tiene un mecanismo para que el botón se bloquee en una distancia delimitada dento del venue y así previene que los asistentes puedan contestar llamadas, mensajes y tomar fotografía o video. Al salir, la tecnología de la novedosa bolsa desbloquea el sistema para que los usuarios puedan sacar su aparato y devolver la "cárcel" en la que estuvo a sus organizadores.

¿Es ilegal grabar, filmar o tomar fotos?

De acuerdo a un artículo de Billboard, el asunto no se trata solo de opinion sino que en Estados Unidos existen leyes que penalizan el uso del celular durante un concierto. La ley norteamericana en el artículo 18 sección 1101, menciona que se multará a cualquier civil por grabar presentaciones, transmitir o distribuir estas sin autorización. Igualmente, el artículo 18 sección 2319(a) dice que considera un acto criminal hacer comercial un grabaciones de conciertos sin autorización del autor de las obras implicadas en el contenido.

En México la regulación en cuanto a estas prácticas es también claro. La Ley Federal del Derecho de Autor protege la propiedad intelectual respecto a los videos que frecuentemente se comparten en YouTube.

"Nunca lo veré de nuevo... pero por lo menos diré yo estuve ahí"

Este año, durante una presentación que ofreció Adele en el Staples Center de Los Ángeles, una fan describió a la perfección lo que se encuentra en el pensamiento colectivo acerca de por qué la necesidad de grabarlo todo: "Probablemente nunca lo veré de nuevo, así que lo publicaré en Instagram y Snapchat solo para decir 'Estuve ahí'".

Y sí, muchos hemos tomado el celular para filmar o tomar una fotografía de esos momentos que tal vez nunca se van a repetir; sin embargo, habría que llegar a un equilibrio. De hecho, algunos artistas han filmado de manera profesional sus conciertos y los han subido a la web de manera gratuita, como algunas bandas consolidadas como The Rolling Stones o Led Zeppelin, quienes vendieron el audio del concierto a precio bajo cuando se reunieron en 2007.

Según el Huffington Post, "es irrespetuoso para todos los que están alrededor" de uno sacar el celular en un concierto para grabarlo y no permitir que el otro disfrute la experiencia, el "poder del momento". Para los escépticos, el mismo medio digital reafirma el argumento que han tenido los artistas a través de la psicología: “Vemos el poder de la música a través de las miles de personas alrededor como una sola, esto nos toma o dejamos que nos tome y comenzamos a entretenernos, a ser parte. Justo como lo que provocan a los soldados los tarolazos de guerra. Nos excitan o nos hacen solidarios con la causa del momento".

Nunca es tarde para reflexionar ¿cuál es el problema si filmo un concierto con mi celular?

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