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Foto: Grant Pollard, AP.

Hay una pregunta que muchos se hacen actualmente y con justa razón: ¿el rock es relevante en 2017? La respuesta parece fácil, pero no lo es. Podría decirse que ya no es relevante porque es un género musical que nació en el siglo pasado y el sonido que lo caracteriza proviene de otros más antiguos como el blues, géneros con los que ya no es fácil relacionarse porque, en sus letras y ritmos, se muestran momentos que hoy en día las nuevas generaciones no están viviendo. Es música de la posguerra. Sus melodías están inspiradas en un sentimiento contestatario, el descubrimiento de las drogas y la apertura sexual en la sociedad; esta inspiración, para un artista en la actualidad, parece limitada.

Sumado a esto, varios de los íconos del rock murieron recientemente y se siente que esto ocurre con cada vez mayor frecuencia. Entre este año y el pasado la lista de fallecidos es interminable: Lemmy Kilmister, David Bowie, Prince, George Martin (productor de The Beatles), Leonard Cohen, Glenn Frey, Paul Kanter, Keith Emerson, Greg Lake, Chuck Berry y Tom Petty, entre otros. Medios como CNN describieron al 2016 como el año en que la música murió.

Además, es notable la presencia del pop, la música latina y el hip hop. Para muestra, están los éxitos "Look What You Made Me Do" de Taylor Swift, "Despacito" de Luis Fonsi y Daddy Yankee y el fenómeno de las letras y rimas urbanas de Kendrick Lamar. En años recientes, la cultura pop ha sido dominada por figuras del pop como Kanye West, Rihanna, Drake, Beyoncé, Frank Ocean y la misma Taylor Swift. Ya no hay un tipo o una banda con una armónica, guitarras o maquillaje que nos represente como sociedad. La pregunta inicial nos remite a otra: ¿cómo sobrevivirá el rock?

Hace algunas semanas, Foo Fighters estrenó Concrete And Gold, una obra que fue descrita por la crítica como un disco que demuestra la permanencia del género en cuestión en una década que ha sido dominada por el pop, hip hop y el reggaetón.

Mientras Dave Grohl -líder de la banda y exbaterista de Nirvana- trabajaba en el estudio de grabación en este nuevo disco, Greg Kurstin, productor del álbum, le dijo que una de sus canciones, "Run", tenía el mismo ritmo que una canción de reggaetón. “Esto es reggeatón”, le señaló. “Qué rayos es el ¿reggetoun?”, dijo Grohl en un tono genuinamente sorpresivo mientras en el fondo del cuarto de controles se escuchaba “Mi Gente” de J Balvin.

Aunque curioso, este sencillo del noveno disco de una de las bandas de rock más populares de las últimas décadas se asemeja a una de las canciones más escuchadas del 2017. “Pensé que había descubierto el ritmo más genial y luego supe que podías escucharlo en todas las canciones de Justin Bieber y dije ¡Oh No!”, dice Grohl con molestia pegándose en las piernas. “Seguramente cuando llevabas a tus hijos a la escuela se te pegó subliminalmente”, complementa Taylor Hawkins (baterista de Foo Fighters).

Concrete and Gold es un trabajo musical que abarca tres diferentes épocas y géneros además de mostrar la contagiosa vibra de los ritmos latinos. En el disco, Paul McCartney toca la batería. El ex Beatle de 75 años respondió a una petición de Grohl para que el músico le pusiera ritmo a “Sunday Rain”. También, Justin Timberlake canta los coros de “Make It Right”, un suceso que según el cantante pop “es algo que presumiría con sus amigos”, como si se hubiera tomado una fotografía con un ídolo viejo.

Sin reinvenciones, Dave Grohl y compañía compartieron un disco que fue creado en medio de la crisis política que enfrentó Estados Unidos cuando ganó la presidencia el candidato republicano Donald Trump. Esto ha sido una de las inspiraciones para la mayoría de los sobrevivientes del rock que han estrenado discos o lanzarán nueva música. Tan sólo en este año, bandas como Slowdive, Ride y The Jesus And Mary Chain e Incubus estrenaron nueva música. Roger Waters, de Pink Floyd, Robert Plant, de Led Zeppelin, Ringo Starr, de The Beatles y Morrissey, de The Smiths lanzaron o compartirán nuevos discos. Otros músicos de una generación más joven como U2, Queens Of The Stone Age, Arcade Fire y The Killers -herederos del género musical- se han aferrado a subsistir. Incluso, bandas más actuales como Tame Impala, The War And Drugs y Sheer Mag son proyectos que han absorbido lo mejor de figuras apoteóticas como Black Sabbath, Bruce Springsteen o T. Rex. Estos nuevos grupos y los nuevos discos de bandas como Foo Fighters, representan la resistencia del rock que no tiene la misma relevancia cultural de hace 50 años.

Uno de los responsables de preservar las raíces de la banda que nació tras el desmantelamiento de Nirvana es, precísamente, Greg Kurstin, productor de una de las canciones más escuchadas del planeta, “Hello” de Adele. Su labor como rescatista del género se ha mostrado recientemente con As You Were, el álbum solista de Liam Gallagher que ha batido las listas de popularidad y ha callado a los detractores del ex vocalista de Oasis. Además, Kurstin produjo el nuevo disco de Beck que, según algunos medios, es una muestra de lo que debió hacer Maroon 5 antes de hacer pop de plástico. Kurstin es el que ahora aporta nuevas ideas a los experimentados. Sin embargo, su esfuerzo no es suficiente.

Varios músicos de rock han dicho que el rock ha muerto. El bajista de Kiss, Gene Simmons, declaró en 2014 que el rock "finalmente estaba muerto. El rock no murió por causas naturales. No murió por viejo. Lo mataron", dijo reclamándole descaradamente a las audiencias por no consumir el género. Por su parte, el crítico Bill Flanagan de The New York Times planteó que el género musical sólo se transformó:

"La radio Top 40, que siempre ha sido para adolescentes, está dedicada principalmente al pop post-rock y al hip-hop". En 2016, el rock no es música para adolescentes. El rock es ahora donde el jazz estaba en la década de 1980. Su forma es principalmente fija. Aquellos de nosotros que crecimos con esa música, estamos en una posición difícil, no solo porque el estilo que aprendimos se ha pasado de moda, sino porque las habilidades necesarias para la música pop en 2017 se han transformado en algo radicalmente diferente".

En una entrevista para Rolling Stone, Taylor Hawkins quiso explicarse cómo se ha transformado el género cuando le cuestionaron si le había preguntado a su hijo de 10 años si le gustaba alguna banda de rock del momento. “Me dijo que sólo había escuchado a Drake y Lil Yacthy”. Por su parte, Dave Grohl, quien tiene una amistad con las leyendas como Paul McCartney, Mick Jagger, Slash, y otros, declaró con resignación: ¿Me hubiera gustado escuchar una banda de cincuentones a los 17? Probablemente no.

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