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El 2017 ha sido un año reaccionario e intempestivo. Cuando pensábamos que no sobreviviríamos a 100 días de un cerdo capitalista de cabello anaranjado tomando decisiones abruptas desde una silla en la Casa Blanca; que no podríamos aguantar más los niveles de violencia en México y que otro temblor causara estragos, la escena musical ha ofrecido respuestas ante los sucesos más relevantes del año.

Este ha sido un año lleno de canciones de protesta, como era de esperarse, y de artistas consolidados que han reaccionado ante el escenario político y social tanto en occidente como en oriente. Desde el hip hop hasta el rock de antaño, la temática de los álbumes de artistas como Gorillaz, Eminem, LCD Soundsystem, Chicano Batman, Depeche Mode, U2, Kendrick Lamar y Arcade Fire, entre otros, ahonda en las problemáticas de un mundo distópico.

Así que ¿cómo reaccionó el mundo y México en un año de protestas y temblores? Recapitulemos.

El año comenzó con el inicio de la administración Trump y a partir de ello vinieron álbumes como Spirit, donde los pioneros del synthpop, Depeche Mode, regresaron a la escena musical preguntándose ¿dónde estaba la revolución y la protesta? y por qué el mundo normalizaba situaciones como el gobierno de Trump y los actos de racismo de los supremacistas blancos, quienes fueron uno de los grupos más incendiarios en el año.

En marzo, el vocalista de Calle 13, Residente estrenó su álbum debut como solista, el cual mostró las virtudes culturales de su patria, Puerto Rico, y sirvió de apoyo emocional posteriormente para los afectados del huracán María, que dejó a miles sin hogar. Además, el músico se involucró en la guerra de oriente a través de canciones como “Guerra”.

Después llegó el álbum más aclamado por la crítica de 2017, DAMN. de Kendrick Lamar, una obra que desde una perspectiva casi antropológica, reflejó a través de rimas los sentimientos de una sociedad decadente y además, critica a Donald Trump directamente en canciones como “XXX.”.

En respuesta a la administración ridícula del republicano, Damon Albarn lanzó Humanz de Gorillaz, que compuso en su mayoría en 2016 imaginándose cómo sería la música en un mundo gobernado por el entonces candidato.

En verano, Roger Waters se involucró una vez más en la política internacional en su disco conceptual Is This the Life We Really Want? donde narra la historia de unos marginados de la guerra en Iraq y en medio oriente. Otro veterano, Jay-Z, también volvió en 2017 con 4:44, una compilación de canciones en las que, como Kendrick Lamar en años pasados, expone la vida cruda de la comunidad afroamericana en Estados Unidos.

Para cerrar el verano con broche de oro, Arcade Fire lanzó Everything Now, un disco que algunos interpretaron como una crítica de la sociedad moderna y cómo vivimos actualmente. En septiembre, LCD Soundsystem regresó después de casi 5 años de ausencia y describió al fallido sueño americano en American Dream a través de canciones como “Call the Police”.

En ese mes, sucedieron dos catástrofes en Latinoamérica: los dos terremotos que azotaron a México y el huracán María. La respuesta de los músicos fue favorable: Daddy Yankee, Luis Fonsi, Jennifer López y Marc Anthony organizaron un teletón en favor de los afectados en Puerto Rico y México. En la CDMX, se llevó a cabo el evento Estamos Unidos Mexicanos, en el cual artistas como Juanes, Mon Laferte, Miguel Bosé, Los Ángeles Azules, Pepe Aguilar, Timbiriche y otros tocaron en la Plaza de la Constitución para animar a los ciudadanos a donar para los afectados por el terremoto.

Luego siguieron dos discos de protesta, el primero en favor del rock titulado Concrete And Gold de Foo Fighters y el segundo en contra del gobierno creado por Prophets Of Rage, el supergrupo formado por Tom Morello de Rage Against The Machine, B-Real de Cypress Hill y dos miembros de Public Enemy.

Hacia finales de año, el lanzamiento del primer álbum de Liam Gallagher como solista trajo consigo canciones en las que existe una crítica abierta hacia el Brexit y aquellos que votaron por esa medida política en canciones como “Chinatown”. En las últimas semanas, tres álbumes cerraron el 2017 con mensajes de protesta: Songs Of Experience de U2, que enviaba un mensaje de aliento a los dirigentes de países de medio oriente y una llamada de atención hacia Norteamérica en “American Soul”, en la cual participó Kendrick Lamar, fungiendo como un personaje cansado de los “bullies” que hacen de Estados Unidos un lugar violento. El segundo fue No_One Ever Really Dies de N.E.R.D que, de acuerdo a Pharrell Wiliams, es una respuesta musical ante un mundo post Trump y Harvey Weinstein, el acosador más popular del momento.

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