Síguenos

Advertisement
Foto: Wikimedia Commons, Jos Ontiveros.

El 31 de marzo de 1995 será recordado como uno de los días más lúgubres en la historia de la música latina. Es la fecha en la que Selena Quintanilla fue asesinada por Yolanda Saldívar, expresidenta del club de fans y amiga íntima de la Reina del Tex Mex.

Sobre este suceso han surgido varias teorías de conspiración, se han escrito libros e incluso se han hecho adaptaciones a la pantalla grande. Su figura en la cultura latina ha sido motivo de odio y desprecio por parte de la comunidad fronteriza, pues nadie imaginaba que una persona tan cercana a Selena sería quien condenaría su vida con tan sólo un gatillazo.

Por la historia se conoce que Yolanda fue gran admiradora de Selena desde que la escuchó en varios casetes de sus sobrinas. Enfermera de profesión, la originaria de San Antonio se ganó la confianza de Abraham Quintanilla -padre de Selena- a quien le propuso la creación de un Club de Fans de su hija.

Posteriormente, Saldívar se convirtió en una especie de segunda madre para Selena y fue su confidente durante un tiempo, por lo que le otorgó la confianza de manejar sus tarjetas de crédito con el propósito de utilizar dinero para abastecer las boutiques de la artista instaladas al sur de Estados Unidos. Luego de revisar algunos recibos y advertir que el momento de pagar impuestos se acercaba, Selena se dio cuenta de que su amiga la había traicionado utilizando los recursos de la artista a su favor.

Selena se reunió con Saldívar en el motel Days Inn para discutir sobre lo ocurrido. Ahí, Yolanda disparó a la cantante a quemarropa con un revólver que según ella había comprado para defensa propia. A pesar de que Selena corrió al ver el arma de fuego, uno de los disparos atravesó una de las arterias de su columna vertebral. Después de pasar 9 horas en su camioneta, Saldívar fue detenida por el asesinato de la Reina del Tex-Mex y fue declarada culpable.

En varias ocasiones, Saldívar ha pedido salir de la cárcel siempre argumentando que lo sucedido fue un accidente. En 2014 se corrió el rumor a través de redes sociales de que había muerto pero las autoridades del penal lo desmintieron. Después de más de dos décadas encerrada, Yolanda ha padecido su propia pugna.

Recientemente, la acusada por este crimen ha mencionado que su vida tras las rejas de la prisión Mountain View ubicada en Gatersville, es un verdadero acto fuera de la ley.

En 2004, la originaria de San Antonio mencionó que pocas reclusas del penal le hablaban e incluso conspiraban para hacerle daño. Diez años después argumentó que sus derechos como prisionera habían sido violados.

Debido a una demanda interpuesta en 2016 por Saldívar se han conocido las afectaciones que ha sufrido a lo largo de su estancia en el reclusorio desde 1995. En el documento relata que los oficiales le han obligado a realizar acciones que perjudican su condición física y médica. Incluso, se ha quejado de que le fue asignada una cama que se encuentra a más de 18 metros de altura en una litera.

La homicida ha señalado a las autoridades como personas de “mal juicio”, despreocupación y actos sádicos”. Además, agregó que su comportamiento ha sido de excelencia por lo que adjudica estos actos como un asunto personal. Varias veces Yolanda Saldívar ha querido salir de prisión y apela que su estado de salud se está deteriorando.

En 2014 algunos medios locales reportaron que en 2015, las autoridades podrían considerar su estado físico pero nunca se concretó nada. En este año, rumores se desplegaron en redes sociales con la noticia de que Saldívar había muerto; sin embargo, oficiales del penal desmintieron tales afirmaciones.

A 22 años de uno de los asesinatos más recordados en la historia de la comunidad latina, la causante de los hechos sigue sufriendo los estragos del castigo y en 2025 será candidata a libertad condicional.

Advertisement