Síguenos

Advertisement
Foto: Gareth Cattermole / Getty Images

Google Trends nos lo dice todo: la carrera de Ed Sheeran ha alcanzado su punto más elevado a principios de este año, tras el lanzamiento de “Shape of You”. La numeralia en torno a la sheeranmanía es realmente una locura: al día de hoy, este hit tiene 932 millones de reproducciones en Spotify y el resto de las canciones de su álbum no está muy lejos de ese top.

Pero Sheeran no es la estrella pop más convencional que podamos imaginar. En sus presentaciones en vivo no hay demasiado alrededor: el inglés lleva meses llenando estadios enteros acompañado únicamente de sus guitarras y su pedal de loops. Así de simple. Al parecer, se siente más cómodo llevando lo mínimo necesario. Justo por eso el año pasado decidió dejar por completo el smartphone y volver a conversar con la gente, como en los viejos tiempos.

Hay otras razones por las que 2017 es el año de Ed Sheeran. Las coincidencias afortunadas y el buen timing de su disquera al elegir el lanzamiento de su álbum Divide han tenido mucho que ver: gente como Beyonce, The Weekend y Bruno Mars lanzaron discos el año pasado y Taylor Swift no lanzará el suyo sino hasta finales de éste. De alguna manera le dejaron el camino libre, en especial porque consiguió quitarse el miedo que le daba coincidir con cualquiera de ellos en los charts. Además, el diecisiete es su número de la suerte, según dijo en una entrevista a la BBC.

Foto de Getty Images
Foto de Getty Images

A pesar de que su carrera es bastante corta, ha tenido etapas un tanto oscuras. 2013, por ejemplo, cuando se mudó a Nashville para abrirle a Taylor Swift en los shows de su gira, “vivía en un país al que no pertenecía, en una ciudad donde no conocía a nadie”, comentó a Rolling Stone. Como consecuencia, empezó a beber mucho. Su alcoholismo se agravó al punto de alarmar a sus amigos más cercanos, entre ellos, Johnny McDaid, su compañero de composición, quien le pidió que se cuidara antes de que el proceso de recuperación le resultara más complicado.

Afortunadamente, los días de soledad, pizza y cerveza han quedado atrás. Ed Sheeran perdió 20 kilos, se fue de viaje a Ghana y a Japón con su novia y todo parece indicar que está mejor preparado para no atormentarse demasiado con la idea de ser una de las estrellas pop mejor pagadas del mundo a los 26 años.

En los meses por venir, le esperan días agitados: aviones, entrevistas, conciertos, pocas horas de sueño y cientos de miles de adolescentes dispuestos a entregarse a sus baladas rosas y sus melodías suaves. Consulta aquí las fechas de su gira.

Foto: Rich Polk / Getty Images para iHeartMedia
Foto: Rich Polk / Getty Images para iHeartMedia

Cronología

  • En 2008 se presentó para una audición en el programa Britannia High, pero no fue seleccionado. La oportunidad de actuar se presentaría años más tarde, en 2016, cuando tuvo un cameo en la película El bebé de Bridget Jones. Y hace apenas unas semanas, Sheeran confirmó que tendrá un cameo en la séptima temporada de Game of Thrones.
  • Grabó su primer EP, The Orange Room, en 2005, cuando estaba en la secundaria.
  • Entre sus influencias suele mencionar a Damien Rice, Eminem, Bob Dylan y Van Morrison, en especial su disco Irish heart.
  • En 2010 el actor Jamie Foxx lo apoyó después de que su manager lo vio actuar en un show en Los Ángeles y lo llevó a su programa de radio The Foxxhole, incluso lo hospedó en su casa.
  • En 2011, su talento llamó la atención de Elton John, quien lo puso en contacto con su actual disquera, Atlantic Records.
  • Actuó en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, en la que interpretó un cover de “Wish You Were Here” de Pink Floyd, acompañado de uno de sus integrantes originales: Nick Mason.
  • En noviembre del año pasado tuvo un ligero accidente en una fiesta de la princesa Beatrice de Windsor en la que, mientras jugaban con James Blunt a ser nombrados Caballeros de la Orden del Imperio Británico, ella le hizo una herida en la cara con la espada. De ahí viene la cicatriz que Sheeran tiene en la mejilla.
  • Ha rebelado que su peor concierto fue en un lugar llamado Exiter, en Inglaterra, al que no llegó nadie: Sheeran no tuvo más remedio que ponerse a tocar para el ingeniero de sonido.
  • Cuando fue telonero de los Rolling Stones pasó tiempo con Keith Richards, a quien definió como “alguien muy sencillo y amable”.
  • Tras tocar en el estadio de Wembley se tatuó un león en el pecho para celebrar su hazaña.

Advertisement