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¿Quién no ha bailado “Coolo” alguna vez en su vida? En serio, ¿quién? Pero no es un hit lo que te convierte en leyenda y los Illya Kuryaki and the Valderramas lo saben bien. La curiosidad, el no cansarse, el respeto a la amistad y la habilidad de tomar el funk, el hardcore, el punk, el hip hop y cuanto género se atraviese en el camino para convertirlo en algo nuevo problablemente sean los verdaderos méritos para consagrarse en el largo plazo.

Y en el caso de los argentinos el camino ha sido realmente extenso: a Emmanuel Horvilleur y Dante Spinetta les falta muy poco para presumir treinta años de carrera, veinte como dúo si tomamos en cuenta la década que estuvieron separados, trabajando cada uno en proyectos por su cuenta. Pero si hubiera que mirar atrás, su mayor virtud como pareja es precisamente el eclecticismo sonoro cultivado a través de los años.

La idea de hacer música llegó muy temprano a sus vidas: Ema y Dante eran vírgenes (de 17 y 15 respectivamente) y no sabían tocar un solo instrumento cuando sacaron su primer disco, Fabrico Cuero (1991), un álbum muy hip hop, muy Beastie Boys, que hoy pasa fácilmente la prueba del tiempo no por sus despliegues de virtuosismo sino porque es un disco con alma, el primer testimonio de la telepatía casi mágica que desde entonces ha existido entre estos amigos casi hermanos.

Iniciaba una década gloriosa para los IKV, quienes en lo creativo alcanzarían su punto más elevado con Chaco (1995) casi a la par de la explosión comercial alcanzada con su Unplugged para MTV: Ninja Mental (1996). Fue una etapa de mucho rock and roll: giras, sexo, dinero, mucho dinero y, especialmente, ideas brillantes.

En México encontraron a sus almas gemelas en Molotov, banda abridora en su primer concierto en la Ciudad de México, en el Teatro Metropolitan, y con quienes en el futuro seguirían teniendo puntos afines, colaboraciones y escenarios por compartir.

Esta etapa en la historia de los IKV se cerró con Kuryakistan (2001), un disco con el que en realidad estaban pidiendo esquina: al dúo le urgía un descanso, separarse, terminar con su disquera y probar suerte con proyectos individuales. Así lo hicieron y no volvimos a saber de ellos hasta Chances (2012), el cual, lamentablemente, no cumplió con la expectativa: realmente habían puesto la vara muy alta con sus trabajos previos.

Sin embargo, ellos confiaron en su música e hicieron lo que tenían que hacer para venderla bien. Ante la pregunta recurrente de aquellos días sobre el por qué de su regreso respondían convencidos que la música en Argentina estaba en crisis y hacía falta un poco de rock mestizo para llenar el vacío que ellos habían dejado.

Quizás su repercusión internacional ya no es la misma, sin embargo en Argentina aún los adoran y los reflectores siguen puestos sobre ellos. Para su reencuentro sólo tenían planeado un disco de estudio y un en vivo, pero les fue tan bien que se animaron a hacer un segundo álbum, L.H.O.N (La humanidad o nosotros) (2016) grabado con equipos vintage, sin tanta edición digital, conservando muchas primeras tomas y un sonido resultado del momento por el que atraviesan: el de una nueva búsqueda para ver si todo esto de la segunda vuelta tiene sentido.

Illya Kuryaki and The Valderramas se presentan en la Carpa Astros el viernes 16 de junio a las 21 horas.

Stevie Wonder feat. IKV - Do i do (live at Vélez Stadium, Argentina 12-12-13)

CUATRO PUNTOS CARDINALES

Chaco (1995)
Su obra maestra. Este tercer álbum fue lanzado en mayo de 1995 e hizo que su fama rebasara las fronteras de su país. Conformado por 16 tracks, fue producido por Mariano López y Carlos “Machi” Rufino, ex bajista de Invisible. Mezcla de hip hop, funk, soul, rock, influencias de aquí y de allá sobre las que se erige una propuesta original y una voz propia. De Chaco salieron cinco sencillos, uno de ellos fue su hit “Abarajame”, cuyo video MTV transmitía una y otra vez por aquellos años.

Ninja mental (1996)
Un álbum mítico por lo que es y por todo lo que provocó. El éxito de su antecesor dio pie a este disco en vivo que se unió a la serie de conciertos grabados por MTV durante la era dorada de los Unplugged. Producido por Alejandro Pels, Ninja Mental presenta once temas que recorrían su trayectoria hasta ese momento, iban temas desde "Chaco", "Abismo" y un par de canciones nuevas “Lo primal del viento” y “Ninja Mental” que dio nombre al disco.

Leche (1999)
De este álbum salió otro gran éxito de las pistas de baile, “Coolo", su primer sencillo. Es su disco más funk y sexual hasta el momento; aquí experimentan más con la electrónica y la leyenda del funk Bootsy Collins colabora en “DJ Droga”. Este disco de 13 temas es el quinto en su carrera, lo editaron poco antes de la larga pausa que empezaría en 2001. Gracias a este disco fueron nominados a los Grammy Latinos en la categoría de “Mejor álbum rock en español”.

L.H.O.N. – La humanidad o nosotros (2016)
Segundo álbum de su segunda temporada (la que inició con su reencuentro en 2012). Se publicó en abril de 2016 y de algún modo es la traducción de una vida calmada de padres de familia preocupados por el futuro de sus hijos: ni modo, hay muchas baladas cursis que aspiran a la madurez. Se extraña el delirio de otros tiempos. Natalia Lafourcade colabora en “Ey Dios” y el genio del R&B Miguel en “Estrella fugaz”.

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